La Audiencia Provincial de Madrid ha venido a confirmar la Sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia que estimó los argumentos del abogado de AVINESA,  D. Rafael Martin Bueno, al considerar acreditado la defectuosa asistencia médica de la madre prestada por los servicio médico del Hospital San José durante el parto fue contraria a la Lex Artis, toda vez que la menor tuvo que ser atendida por el Servicio de neonatología por depresión neonatal inmediata y sospecha de bienestar fetal desencadenando un diagnostico de tetraparesia y retraso madurativo por parálisis cerebral mixta de etiología sufrimiento fetal reconociéndose las dificultades de movilidad lo que la llevó alcanzar una discapacidad del 75%.

Los peritos de AVINESA concluyeron que la alteración neurológica que padece la menor es consecuencia directa de la omisión de las medidas de control de bienestar fetal por parte de los servicios médicos del referido hospital, cuando la gestante acudió a urgencias aquejada de dolores, todo lo cual fue determinante de la hipoxia uterina, existiendo sufrimiento fetal durante el parto.

 La Audiencia Provincial de Madrid, no sólo a ha venido a confirmar la Sentencia sino además ha incrementado la cuantía de la indemnización y los intereses de mora del art. 20 LCS.

Hechos acaecidos que se suceden de la siguiente forma:

I. La gestante, encontrándose de 36 semanas y 4 días, consultó en los Servicios de Urgencias Toco-ginecológicas del Hospital San José por “molestias abdominales”.

En la exploración realizada se señala que presentaba abdomen blando, depresible sin dolor a la palpación y sin dilatación. La monitorización fetal para comprobar el estado del feto fue interpretada por la obstetra como normal, a pesar de las desaceleraciones evidentes, al considerar que se trataba de un “feto pretérmino”.

No se realizaron pruebas complementarias para determinar el estado fetal y la paciente fue dada de alta a su domicilio, con el diagnóstico de gestación en curso normal, en donde transcurrió el periodo de dilatación del parto sin ningún control durante 12 horas.

II. A las 4 de la madrugada del día siguiente, la paciente tuvo que acudir a los Servicios de Urgencias por parto en curso, en periodo expulsivo.

En este momento la situación del feto era grave y se tuvo que realizar cesárea urgente, naciendo una mujer de 2,200 gr. a las 4:15 horas y test de Apgar fue de 3 al minuto y 5 a los 5 minutos.

La niña fue trasladada a la unidad neonatal del Hospital San José con la siguiente exploración: “hipoactivo, poco reactivo, hemodinamia lábil. Conectado a respirador, mala perfusión periférica” constando en la analítica realizada acidosis metabólica con pH 7,11 y EB -20 por lo que fue necesario suministrar bicarbonato.

Posteriormente fue trasladada al Hospital de Montepríncipe, por solicitud de la madre, donde se hace constar que el mismo se debido a “depresión neonatal inmediata y sospecha de pérdida de bienestar fetal”.

En la exploración neurológica inicial presentaba irritabilidad y llanto agudo-ronco con aumento del tono muscular en las 4 extremidades y succión ausente. La fontanela era normal.

Permaneció durante 16 días en Cuidados Intensivos y 8 días en planta, siendo dada de alta con los diagnósticos de:

  • Recién nacida Pretérmino de peso bajo para su edad gestacional
  • Depresión neonatal inmediata- distrés respiratorio inmediato
  • Encefalopatía hipóxico-isquémica
  • Insuficiencia renal leve. Secreción inadecuada de ADH resuelta
  • Muguet oral

Se indicó seguimiento en consultas de neurología pediátrica y de seguimiento del prematuro y recién nacido de riesgo, quienes hicieron constar que la niña presentó antecedentes de “asfixia perinatal” con datos de “encefalopatía hipóxico isquémica”.

A los 7 meses de su nacimiento, le fue reconocido un grado total de minusvalía del 51% por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, incrementándose hasta un 75% a los 3 años de edad, reflejando que presenta dificultad para la movilidad así como discapacidad física y psíquica. Además, le han concedido el GRADO III, nivel 2 de dependencia con una puntuación de 89,51 puntos.

Tras presentar la correspondiente acción judicial la Audiencia Provincial estimó y condenó a Antares, entidad aseguradora que proporcionó los servicios médicos a la actora, al pago de la cantidad aproximada de 1.000.000 € para la menor por las secuelas, 136.000 € a favor de los familiares, 31.800 € por intereses y 80.000 € de costas del procedimiento.