Rafael Martín Bueno, Abogado colaborador de AVINESA, alcanzó un acuerdo extrajudicial por importe de 475.000 euros a raíz de las secuelas que presenta un paciente tras un defectuoso preoperatorio.

Previa a la intervención quirúrgica de reducción y osteosíntesis de fractura hundimiento D12, el paciente fue sometido a un examen preoperatorio cuyos resultados informaron de determinadas alteraciones en la cifra de hematíes, hematocrito y plaquetas. A pesar de ello,  fue intervenido quirúrgicamente sufriendo un infarto cerebral consecuencia de una tromboflia que presentaba y que pudo evitarse de haber realizado un examen más minucioso del motivo de las citadas alteraciones analíticas y aplicar el correspondiente tratamiento antitrombótico previo a la cirugía.

 

Los hechos son los siguientes:

 

El paciente, de 38 años de edad, acudió al Servicio de Urgencias por dolor lumbar tras notar un tirón en una carrera de sacos sin alteraciones neurológicas. En ese momento, la radiografía detecta fractura D12 y, más concretamente, el TC de columna dorsal informa de la presencia de una fractura-aplastamiento de D12.

 

Con el diagnóstico de fractura hundimiento de T12 sin repercusión neurológica, el paciente acudió a consulta en 10 días, donde se detectó “aumento del hundimiento del cuerpo vertebral”.

 

Ante dicha patología se le propone cirugía de “osteosíntesis de fracturas” que el paciente acepta, firmando el correspondiente consentimiento informado donde se reflejaban distintas complicaciones de la intervención a realizar, entre las que no consta el infarto cerebral y el tromboembolismo pulmonar que este presentó. A mayor abundamiento, el paciente tampoco es informado sobre la presencia de una analítica con alteraciones en el preoperatorio.

 

El paciente es intervenido quirúrgicamente para reducción + osteosíntesis de fractura de D12 bajo AGB que transcurre sin incidencias. Sin embargo, una vez en reanimación presenta hemiplejía derecha, motivo por el que le realizan TAC craneal, siendo trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde le detectan que ha sufrido infarto cerebral subagudo en el territorio de CM y CA izquierdas.

 

Trasladado a planta de Medicina Interna los diagnósticos informan de ictus isquémico hemisférico, artrodesis de columna y crisis comicial parcial, siendo entonces cuando la realización de un estudio completo detectó que presentaba una homocisteína elevada y era portador heterocigoto de la mutación C677T del gen MTHFR (Metileno-tetrahidrofolato reductasa), relacionado con el metabolismo de la homocisteína.

 

Cuestión esta que podría haberse valorado en el estudio preoperatorio completo cuantificando así el riesgo quirúrgico/anestésico y optimizando la atención al paciente. Sin embargo, las alteraciones que presentó la analítica preoperatoria no consta que se investigaran ni llamaran la atención de médico alguno, a pesar de hacerse constar en el informe preoperatorio del anestesista.

 

Por consiguiente, es evidente que existió una mala praxis médica al no valorar los parámetros alterados detectados en la analítica preoperatoria, que informaban de una hipercoagulabilidad del paciente, permitiendo una intervención quirúrgica no urgente que ocasionó un infarto cerebral y tromboembolismo pulmonar Bilateral.

 

El daño se hubiera podido evitar de haber sido aplazada la operación, estudiado el origen de las alteraciones demostradas en la analítica preoperatoria, valorado el riesgo que presentaba y aplicado el tratamiento anticoagulante adecuado.

 

Como consecuencia, tal y como consta en el informe de alta del Servicio de Neurología el paciente presenta las siguientes secuelas:

 

  • Afasia mista, no fluyente. “Sólo emite monosílabos. Fallos al nominar y repetir”
  • Déficit cognitivo. “Sigue instrucciones simples. Se intoxica en las de dos pasos”
  • Paresia facial derecha.
  • Hemiparesia derecha.

 

A lo que hay que añadir Trastorno depresivo en tratamiento farmacológico.

 

El paciente ha evolucionado, satisfactoriamente, de sus secuelas, habiendo alcanzado un acuerdo extrajudicial por importe de 475.000 euros.