La Audiencia Provincial de Madrid ha incrementado la indemnización concedida por el  Juzgado de Primera Instancia, estimando los argumentos del abogado colaborador de AVINESA, D. Rafael Martin Bueno, al considerar acreditado la existencia de un alta prematura tras operación de hernia de disco y retraso en realizar las pruebas necesarias para descartar la sospecha de cola de caballo, lo que supuso una demora en la intervención quirúrgica para evacuar el hematoma compresivo que provocaba los síntomas que presentaba y produjo las secuelas invalidantes objeto de indemnización.

 

El Juzgado de Primera instancia estimó, parcialmente, la demanda, aplicando la concurrencia de culpas del paciente al entender que debió acudir a urgencias tan pronto aparecieron los primeros síntomas (acorchamiento en nalga y pie izquierdo, así como dolores intensos) tras la operación de hernia practicada pocas horas antes. Sin embargo, La Audiencia Provincial de Madrid acoge los argumentos de D. Rafael Martín Bueno, al considerar que “el hecho de que el paciente no acudiera al médico o al servicio de urgencias el mismo día en que comenzó a presentar los síntomas anteriormente indicados no conlleva una actuación negligente que incida en el resultado de las secuelas que presenta, teniendo en cuenta que fue dado de alta al día siguiente de ser sometido a la intervención, sin darle indicación alguna sobre lo que debía hacer en el caso de apreciar determinados síntomas como los que se manifestaron, entendiendo que ello conlleva una clara negligencia médica”

Hechos acaecidos que se suceden de la siguiente forma:

 

I. El paciente fue intervenido, quirúrgicamente, de una hernia de disco L5-S1, siendo dado de alta al día siguiente.

II. Seis días después de la intervención, el paciente consultó con el cirujano al presentar acorchamiento en nalga y pie izquierdo, así como dolores intensos. Ante la sospecha de síndrome de cola de caballo le mandó una resonancia y un electromiograma, para su confirmación. Pruebas que no mandó de forma urgente, lo que supuso una demora en su realización y detección del hematoma compresivo en columna que le provocaba los citados signos y síntomas.

III. La demora en realizar las citadas pruebas conllevó un retraso en la evacuación del hematoma compresivo, lo que provocó secuelas irreversibles.

 

La indemnización fijada consistió en 364.064,46 euros de principal más los intereses del artículo 20 de la LCS desde el siniestro (274.856,56 euros), lo que hace un importe final de 638.921,02 euros.