La Asesoría Jurídica de AVINESA alcanzó un acuerdo extrajudicial, por importe de un millón de euros a raíz de las secuelas que presenta un niño tras la extracción fetal con instrumental en II plano de Hodge, contraindicado por la literatura médica por las graves lesiones fetales que causa y el retraso en el diagnóstico y tratamiento de los movimientos espasmóticos que presentó el niño al nacer.

Hechos acaecidos que se resumen de la siguiente forma:

I.- El 16 de agosto de 2005 la paciente acudió al Hospital Comarcal de la Selva, encontrándose de 39 semanas y con 3 centímetros de dilatación, tras dos horas y cuarto la dilatación era completa, por lo que comenzaba en ese momento el periodo expulsivo, produciéndose la extracción fetal mediante instrumental cuarenta y cinco minutos más tardes, encontrándose la presentación fetal en II plano de Hodge.

La gráfica de monitorización fetal no informaba de la existencia de pérdida de bienestar fetal, ni nos encontrábamos ante un expulsivo prolongado, ya que desde la dilación completa hasta la extracción fetal transcurrieron 45 minutos y todos los protocolos consultados indican que para poder hablar de expulsivo prolongado debe haber transcurrido 60 minutos en parturientas con las características de la madre. De manera que si el obstetra hubiera deseado extraer al feto a pesar de encontrarse en II plano de Hodge, NUNCA debió utilizar instrumental alguno para su extracción vaginal, al estar desaconsejado por todos los protocolos médicos, sino realizar una cesárea.

Por consiguiente, EXISTIÓ UNA MALA PRAXIS MÉDICA AL REALIZAR UN PARTO INSTRUMENTAL CUANDO LA PRESENTACIÓN FETAL SE ENCONTRABA EN II PLANO DE HODGE.

II.- El niño nació el 17 de agosto a la 1.30 horas. Tras el parto, el neonatólogo detectó petequias en la espalda del niño. Ese mismo día por la mañana, la enfermera anota que la madre le indicó que el niño no dejó de llorar en toda la noche, volviendo a objetivar el pediatra las petequias. Los resultados de la analítica solicitada informaron que tenía alterada la hemoglobina, RDW-V, leucocitos, neutrófilos y linfocitos y los factores de coagulación: la I.N.R. y APTT. Y por la noche avisan al Pediatra, de nuevo, porque la madre refiere que “el niño realiza movimientos espasmóticos en el lado izquierdo con la mano permanentemente cerrada”, limitándose a indicar “no forzar ingesta iniciar control glucemia”. Diez horas más tarde detectan convulsiones del hemicuerpo izquierdo mientras le bañaban.

 

Siendo el momento en que se toman en serio las convulsiones del neonato, le colocan en la incubadora con oxígeno y vía periférica.  Sin embargo ya era tarde, presentando una saturación de oxígeno del 88% con bradicardia. Siendo trasladado al box 1 de urgencias y, posteriormente, al Hospital St. Pau.

 

Transcurrieron 13 horas sin realizar un diagnóstico de los movimientos espasmóticos que presentaba el niño ni, por tanto, tratarlos médicamente, lo que motivó que evolucionaran causando una desaturación de oxígeno con posterior bradicardia. Hipoxia que desencadenó en una Encefalopatía y demás secuelas asociadas.

 

Por consiguiente, los movimientos que presentaba el niño a las 00:00 horas del día 18 de Agosto 2015 eran crisis similares a las que presentó 10 horas más tarde, lo que unido a la escasa reactividad (letárgica) y el rechazo de alimentación, obligaban a haber tratado al paciente cómo lo hicieron anteriormente.  Además, siendo un hecho incuestionable que las convulsiones neonatales tuvieron su origen en el parto instrumental, resulta lógico pensar que las presentó desde el inicio, como afirmó la madre a los responsables del Hospital Sant Joan de Deu a los 6 meses de vida de su hijo, lo que evidencia una falta de atención por parte de los pediatras del Hospital Comarcal la Selva imperdonable, al dejar de estudiar y tratar las convulsiones durante  32,5 horas (desde que nació a la 1,30 horas del 17 de agosto hasta que fueron tratadas a las 10 horas del 18 de agosto).

 

III.- Por tanto, la extracción fetal en II plano y el retraso de 10 horas en detectar y tratar la afectación neurológica del niño y las convulsiones que presentaba son factores determinantes en la génesis y/o el agravamiento de las secuelas neurológicas del niño, tal y cómo lo demuestran las lesiones objetivadas en el Hospital St. Pau, a través de las distintas pruebas de imagen realizadas al niño, dónde detectan:

  • Hipodensidad en hemisferio izquierdo en lóbulos frontal y parietal con pérdida de diferenciación entre sustancia blanca y sustancia gris

 

  • Hematoma subdural que engloba el hemisferio izquierdo incluyendo subtentorial de poco espesor que no sobrepasa los 5mm.

 

  • Mínima desviación de la línea media a la derecha con inicio de dilatación del asta temporal derecha.

 

  • Gran hematoma subgaleal izquierdo

 

Y cuya relación con el instrumental utilizado para la extracción fetal se explica como “TRAUMATISMO OBSTÉTRICO”:

  • Petequias
  • Hematoma subgaleal

“Consiste en la acumulación de sangre en el espacio virtual entre el periostio y la galea aponeurótica del cráneo. El origen del sangrado puede estar en la rotura de una vena emisaria por fragmentación del margen superior del hueso parietal o por una fractura lineal de la bóveda o salida de sangre a través de una diástasis de sutura (….)”

  • Cefalohematoma

“Consiste en una colección de sangre subperióstica circunscrita a la superficie de un hueso craneal, generalmente parietal, secundaria a la rotura de los vasos situados entre los huesos del cráneo y el periostio (….) La aplicación de fórceps incrementa su frecuencia, de modo que si se aplica en planos altos la frecuencia es del 9,5% y en planos bajos del 4,3% (…)”

  • Hemorragia subdural

“La hemorragia subdural en el recién nacido casi siempre se debe a distorsiones frontooccipitales u oblicuas, especialmente EN LA APLICACIÓN DE FÓRCEPS”

 

Por tanto, ES INDUBITADO QUE DURANTE LA EXTRACCIÓN FETAL PROVOCARON UNA HEMORRAGIA INTRACRANEAL AL MENOR, LESIÓN RELACIONADA CON LA UTILIZACIÓN DE INSTRUMENTAL CON LA PRESENTACIÓN FETAL EN II PLANO.

 

HEMORRAGIA INTRACRANEAL QUE PROVOCÓ LAS CONVULSIONES, EPILEPSIA Y LA ENCEFALOPATÍA HIPÓXICO-ISQUÉMICA QUE PRESENTA ACTUALMENTE EL NIÑO.

 

Tras presentar la correspondiente acción judicial se alcanzó un acuerdo extrajudicial con la compañía aseguradora, valorando los daños y perjuicios causados en la cantidad de un millón de euros.