Rafael Martín Bueno, Abogado colaborador de AVINESA, alcanzó un acuerdo extrajudicial, por importe de un millón de euros a raíz de las secuelas que presenta un niño tras una pancreatitis sufrida por la madre durante el parto. Pancreatitis previsible, a la vista de los resultados analíticos realizados durante el embarazo y objetivar una elevación desmesurada de los triglicéridos, que no dieron importancia a pesar de la insistencia de la matrona que seguía el embarazo y evitable, con un simple tratamiento para reducir los niveles tan elevados de triglicéridos.

Hechos acaecidos que se resumen de la siguiente forma:

 

I.-La gestante fue catalogada de riesgo gestacional alto y fue controlada y atendida, de acuerdo con este riesgo gestacional, según se establece en el Protocolo de Seguimiento del Embarazo en Cataluña.

 

A la embarazada le practicaron análisis sanguíneos de control. El último análisis antes del parto informó de unos triglicéridos de 2590 mg/dL. Ante estos resultados la comadrona llamó a la Sala de partos para comentarlo con el ginecólogo de guardia, quién refirió que “el endocrino ya sabía estos resultados, pero que igualmente informaría de nuevo por si era necesario avanzar una visita con Endocrinología u Obstetricia”.

 

Sin embargo, ni Endocrinología ni Obstetricia se pusieron en contacto con ella.

 

II.-El 8 de noviembre de 2011 la embarazada acudió a Urgencias con dolor en la zona alta del abdomen y espalda así como vómitos, síntomas considerados debidos al parto.  Tras una simple exploración ginecológica fue remitida a casa con la recomendación de acudir cuando las contracciones fueran intensas cada 3-4 minutos o rompiera aguas. A este respecto, cabe resaltar que ninguna importancia dieron a los parámetros tan elevados que presentaba de colesterol y triglicéridos.

 

El día siguiente, 9 de noviembre de 2011, la paciente tiene que acudir, de nuevo, a urgencias al continuar con los fuertes dolores y vómitos. A pesar de no encontrarse de parto, ante la insistencia de la paciente, permitieron su ingreso para estimular el parto mediante oxitocina.

 

Alrededor de las 2.00 horas comienza la monitorización fetal, cuya gráfica continua hasta las 3.15 horas, aproximadamente.  A pesar de estar contraindicado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia y Hospital Clínic de Barcelona, al encontrarse estimulado el parto mediante oxitocina, paralizan la monitorización fetal hasta las 3.56 horas (40 minutos, aproximadamente) detectando, al volver a iniciar la monitorización, una  bradicardia “extrema” que obliga a una cesárea urgente.

 

A las 4.15 horas extraen un niño de 3.800 gramos en PARADA CARDIORRESPIRATORIA con un Apgar de 1 al minuto, 2 a los cinco minutos y 6 a los diez minutos, además de un pH de arteria umbilical de 6,67 indicativo de una hipoxia intraútero severísima.

 

III.-El menor es trasladado a la UCI neonatal con los siguientes diagnósticos:

– Asfixia con afectación neurológica

– Acidosis metabólica

– Paro cardiorrespiratorio de 6 minutos

– Encefalopatía hipóxico isquémica

– Coagulopatía

 

Es dado de alta a los 20 días de vida indicando que las pruebas de imagen realizadas “predicen un pronóstico neurológico adverso” requiriendo “seguimiento exhaustivo en centro de estimulación precoz, así como neurológico, por el riesgo de complicaciones adversas”.

 

Con fecha 13 de junio de 2012 se confirma la presencia de “secuelas de severa hipoxia-isquémica perinatal”. Siendo diagnosticado de TETRAPARESIA MIXA ESPÁSTICA DISTONICA SEVERA, DÉFICIT COGNITIVO y EPILEPSIA FÁRMACO RESISTENTE.

 

IV.-La madre fue remitida al Hospital Clínic de Barcelona el 10 de noviembre 2011, al ser el centro donde enviaron a su hijo. Le realizan TAC abdominal indicando la presencia de “abundante cantidad de líquido libre peripancreático que se extiende por las gotieras parcólicas y espacio pararenal”, siendo el juicio clínico de sospecha “pancreatitis aguda”, lo que se confirma mediante la TAC realizada el 16 de noviembre: “Hallazgos secundarios a pancreatitis aguda grave”.

 

Una vez diagnosticada la pancreatitis aguda con criterios de gravedad, inician tratamiento en la unidad de intermedios, consiguiendo normalizar las cifras de colesterol, siendo dada de alta la paciente el 30 de noviembre de 2011, con el diagnóstico de PANCREATITIS GRAVE DEBIDO A HIPERTRIGLICERIDEMIA, al haberse descartado un posible origen biliar, enólico o serositis.

 

La pancreatitis debió diagnosticarse ante el conocido riesgo que presentaba la paciente por los altos niveles de colesterol y triglicéridos y la sintomatología típica de dolor abdominal y vómitos.

 

Si se hubiera diagnosticado la pancreatitis se habría tratado evitando las secuelas del feto.

 

En este sentido, es ilustrativo que una vez producida en el Hospital Clínico la paciente fue tratada de su pancreatitis de forma conservadora, NORMALIZÁNDOSE LAS CIFRAS DE COLESTEROL Y DE TRIGLICÉRIDOS, lo que evidencia que el daño hubiera sido evitable de haberse tratado de forma precoz.