En 2010, un error médico causa en una paciente gestante de su primer embarazo la pérdida del feto, al someterse a una prueba innecesaria.

Resumen de la sentencia:

I.- El día 11 de mayo de 2010, la paciente, gestante de su primer embarazo, se sometió a la realización de una medición de la translucencia nucal, marcador principal y específico para la detección de cromosopatías, con 13+2 semanas de gestación.

A pesar de los indicadores de bajo riesgo fetal para cromosopatías, se le recomendó la  realización de un estudio de cariotipo fetal mediante amniocentesis, claro error médico.

II.- El día 27 de mayo de 2010 se practicó la amniocentesis en la consulta del ginecólogo, precisando de 4 pinchazos y recambio de aguja al romperse una en los intentos si bien en la historia clínica no consta referencia alguna sobre la dificultad en la realización de la misma.

El resultado de la prueba indicó que la dotación cromosómica fetal era de absoluta normalidad por lo que su realización no era necesaria tal y como adelantaron los indicadores de bajo riesgo fetal para cromosopatías realizados durante el embarazo.

error médico causa aborto

III.- Tras la amniocentesis la paciente presentó mucho dolor y, ante el empeoramiento de los síntomas y la desatención del ginecólogo a pesar de haberle informado de su estado, decidió llamar al Servicio de Urgencias 112 quien la trasladó al Servicio de Urgencias del Hospital General de Asturias, ingresando sobre las 19:00 horas del día 28 de mayo de 2010.

Tras estudio ecográfico se evidenció que la gestación estaba interrumpida con líquido amniótico escaso por lo que fue intervenida al día siguiente con el diagnóstico de aborto séptico del segundo trimestre y coagulación intravascular diseminada, haciéndose  necesaria la realización de una histerectomía total simple.

Además, en el postoperatorio inmediato presentó un fallo multiorgánico y necesitó una nueva cirugía al detectar la existencia de un hematoma intraabdominal.

IV.-Por otra parte, se comprobó un nuevo error médico, ya que la paciente no fue informada correctamente de los riesgos de la práctica médica litigiosa lo que supone un incumplimiento de la lex artis toda vez “el consentimiento informado fue deficiente para el caso en concreto. Y ello, porque aun cuando la posible infección de la bolsa amniótica sí consta como advertido, no se recoge la posible hemorragia materna, la cual sí tendría trascendencia en el presente caso. Siendo susceptible de la extirpación del útero, lo que imposibilitaría a la actora una futura maternidad. Tampoco se recoge un cálculo de probabilidades sobre las posibles complicaciones, ni se recoge ningún apartado relativo a las características de la paciente que pudieran afectar a la punción, como sería el abdomen duro según consta después en las anotaciones o parte de asistencia del médico.” “Además, visto que existían otros indicadores de riesgo combinado, ecográfico y bioquímico, que detectaban un riesgo bajo de “malformaciones”, debió el doctor  interesarse por la posible existencia de dichas pruebas a los efectos de asesorar o informar de las posibilidades “genéticas” y necesidad de la prueba”.

VII.- El Juzgado de Primera Instancia Nº 5 de Oviedo estimó los argumentos de la Asesoría Jurídica de AVINESA, considerando que la práctica de la amniocentesis no ofreció las condiciones idóneas de asepsia por una falta de adecuación del lugar y de los medios empleados lo que provocó una serie de daños y el fallecimiento del feto, declarándose la responsabilidad de ADESLAS por error médico“en la incorrecta amniocentesis, siendo asimismo responsable de los daños de aborto, cicatriz, imposibilidad de tener hijos de forma natural y daños morales”.