El Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 12 de Barcelona ha estimado la demanda presentada por la Asesoría Jurídica de AVINESA por no informar a un paciente de los riesgos que conllevaba la práctica de deporte para su patología.

En 1996 el afectado acudió al servicio de cardiología del Hospital de Sant Pau i Santa Creu para realizarse un reconocimiento médico con el fin de federarse en los deportes de ciclismo y fútbol. En dicha revisión se detectó una arritmia cardiaca que resultó ser síndrome de preexcitación tipo Wolf-Parkinson-White, aconsejando revisiones periódicas.

En octubre de 1999, después de un partido de fútbol, el paciente comenzó a encontrarse mal, con episodios de náuseas y mareos. Posteriormente, el mismo día, hubo que llamar a una ambulancia, y tras una larga espera y varias llamadas, el paciente fue trasladado al hospital con un paro cardio-respiratorio que le causó daños irreparables.

El Juzgado ha condenado al cardiólogo que le atendió en un principio por falta de diligencia en su atención, ya que no le realizó el tratamiento adecuado a su patología ni informó a los padres de la gravedad de la patología ni de las alternativas al tratamiento recomendado, y al servicio de urgencias por el retraso en la llegada de la ambulancia al domicilio del perjudicado y por falta de medios en el vehículo que le atendió.

El juez ha condenado a los demandados al pago de una indemnización de más de 600.000 euros al paciente.