El Tribunal Supremo ha aumentado la indemnización por daño moral a una paciente a la que se le practicó una histerectomía, tras realizarle un aborto que le provocó una rotura uterina.

La paciente, con antecedentes de una cesárea previa en 2002, se sometió en marzo de 2004 a una interrupción voluntaria del embarazo por malformación grave del feto en el Hospital Universitario 12 de Octubre.

Las maniobras de inducción se iniciaron mediante la administración de prostaglandinas intravaginales (Misoprostol), administración que se repitió a las seis horas de la primera dosis sin conseguir el objetivo de preparación cervical. Al segundo día de inducción, se procedió, previa administración de anestesia epidural, a la administración de prostaglandinas por vía intramuscular cada cuatro horas en tres dosis, sin conseguir los resultados esperados.

Al cuarto día de ingreso se decide practicar un legrado evacuador bajo control ecográfico, y saliendo la paciente de quirófano con las constantes normales. Sin embargo, minutos después la paciente sufrió disnea, agitación y esputos hemópticos, siendo trasladada a reanimación. Ante la posibilidad de un tromboembolismo pulmonar se realizó una ecografía en la que se evidenciaba una posible dehiscencia de la cicatriz uterina de la cesárea anterior con gran hematoma de 6 cm en dicha cicatriz. Finalmente se realizó una laparotomía que confirmó este diagnóstico y se procedió a realizar una histerectomía total simple.

El Tribunal Supremo ha aumentado a 60.000 euros la indemnización que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid fijó en 6.000 euros en base a que la indemnización señalada es insuficiente para reparar el daño moral, pues no comprende o incluye los perjuicios ocasionados a la recurrente por no poder concebir más hijos y los sufrimientos padecidos por aquélla al verse sometida ante tal angustiosa situación.

Este motivo se ha estimado en base a que la paciente no fue informada de los riesgos que corría con la práctica de la interrupción del embarazo, no constando documento de consentimiento informado previo a esta práctica.