El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha condenado a la Administración por las lesiones irreversibles que le provocaron a un niño en el momento del parto.

Tras un embarazo normal, la madre del afectado ingresó en el Servicio de Urgencias del Hospital General de Elda al encontrarse de parto. Mediante exploración ginecológica se comprobó el buen estado de la madre y del feto. Pasó a dilatación y a las 3 horas al paritorio donde se aplicó ventosa durante 45 minutos, produciéndose un escape de la misma y aplicándose fórceps Kjelland extrayendo el feto en OIP, naciendo un niño de 3.280 g con circular apretada de cordón y APGAR 1-4.

El niño fue trasladado al Servicio de Pediatría por depresión neonatal grave consecuente con “pérdida de bienestar fetal”. Se realizó un TAC con el que se detectó “imagen compatible con hematoma epidural parietal derecho”. Finalmente se diagnosticó pérdida de bienestar fetal severo (APGAR 1/4/6), encefalopatía hipóxica-isquémica y hematoma epidural parietal derecho.

Al año de vida del afectado, la Consejería competente le reconoció una minusvalía del 33%.

Todos los peritos intervinientes en el procedimiento concluyeron que hubo posible sufrimiento fetal en las maniobras de expulsión, causado por la aplicación continuada de la ventosa durante 45 minutos, junto con la ausencia de monitorización continuada para conocer el estado y sufrimiento del feto.

En base a estas conclusiones, la Sala condena a la Administración al pago de 50.000 euros a los padres del afectado, ya que entiende que la atención médica dispensada fue insuficiente respecto al control del estado de bienestar del feto y determinante, por ello, de la correspondiente responsabilidad patrimonial de la Administración.