El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el fallecimiento de un paciente al que se le hizo un diagnóstico que la ECO doppler descartaba.

El paciente acudió al Servicio de Urgencias de Fundación Hospital Alcorcón con hinchazón en una pierna, y tras realizarle la correspondiente exploración física y pruebas complementarias se emitió informe indicando juicio diagnóstico de alta probabilidad de trombosis venosa profunda.

Por esta razón se realizó doppler que dio como resultado negativo de padecer trombosis venosa profunda, sin embargo, se prescribió tratamiento para esta afección, aconsejándose tratamiento con anticoagulante y la realización de flebografías seriadas y control en medicina interna, siendo dado de alta en ese momento.

Mientras esperaba la ambulancia para volver a su domicilio, el paciente presentó vómitos, náuseas y leve dolor abdominal por lo que fue reexplorado en el mismo hospital y a las doce horas fue dado de alta.

Días más tarde, el paciente acudió de nuevo a urgencias con nuevos síntomas, síndrome febril de origen urinario y sepsis en el mismo. El estado del paciente se agravó teniendo que ser ingresado en la UCI por shock séptico, falleciendo al día siguiente.

Según la Sala, en este caso se ha dado responsabilidad, ya que el error en el diagnóstico ha sido evidente, además el paciente no fue ingresado para ser observado ni se le practicaron las correspondientes pruebas.

Por otro lado, la Sala ha señalado que no cabe admitir que la infección que provocó el fallecimiento del paciente tuviera su inicio y su final desde la primera consulta en urgencias y la última.

Por esta razón, la Administración ha sido condenada al pago de una indemnización de 95.000 euros a la viuda del fallecido.