El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 2 de Toledo ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el fallecimiento de un paciente enfermo de cáncer por el retraso en el diagnóstico. Al afectado se le habían practicado estudios radiológicos en los años 1989, 1996 y 1999, dónde se habían descubierto imágenes nodulares. En abril de 2001 se le practicó una radiografía de tórax y un TAC por presentar tos continua y persistente, en cuyo resultado se detectó imagen nodular de 1 cm hipodenso en lóbulo tiroideo derecho en su porción posterior y otra de pocos mm en la porción más anterior. Fue valorado por el neumólogo quien no le dio importancia a la imagen nodular detectada y remitió al enfermo a endocrinología sin prescribir ningún tipo de revisión ni control. En agosto de 2003 fue diagnosticado de cáncer broncogénico de células grandes estadio IV. Finalmente y tras recibir tratamiento con quimioterapia paliativa el paciente falleció en junio de 2004.

Según el informe del perito judicial, hubo un lapso de 2 años sin ningún tipo de revisión (de 2001 a 2003), tiempo que se ha considerado excesivo teniendo en cuenta las características del paciente: fumador, 66 años, lesiones pulmonares y enfermedad obstructiva crónica de base. Por esta razón, la Sala ha considerado que la asistencia prestada después de 2001 no fue correcta, ya que no se realizaron revisiones, ni siquiera anuales, influyendo en la durabilidad del enfermo.

La Sala ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de más de 50.000 euros a la familia del fallecido.