El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 11 de Barcelona ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, condenando a la Administración sanitaria por el fallecimiento de un recién nacido. En fecha 17 de enero de 2003 a las 00’30 horas la madre rompía aguas en su domicilio, con cuarenta semanas de gestación. Quince minutos más tarde ingresó en el Servicio de Maternidad del Hospital de Sant Pau. En ese momento advirtieron de que las aguas estaban teñidas de meconio, lo que suponía un claro indicio de sufrimiento fetal. Sin embargo, no fue hasta las 20 horas de ese mismo día cuando dieron por finalizado el parto mediante cesárea, por febrícula materna y sospecha de desproporción pélvico-cefálica. El niño nació pálido, con coloración cianótica, ACRO-distal, con un test de apgar de 5-9, y desde las primeras horas de vida se constatan signos de mala evolución: cianosis facial, aleteo, quejido, taquipnea. El ph del cordón umbilical fue de 7,15 en arteria y 7,26 en vena. Se solicitó una analítica que no fue realizada por hipotermia del recién nacido, posponiéndose la extracción a las 03’36 horas, obteniéndose el resultado a las 05’26 horas. En ese momento se tomó la decisión de trasladar al recién nacido a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde ingresó con un cuadro de sepsis neonatal, falleciendo a las 14’23 horas del 18 de enero de 2003.

La Sala ha hecho suyas las consideraciones de la perito de la parte actora y ha concluido que en el caso de este niño se debería de haber hecho una analítica al nacer por el cuadro que presentaba tanto él como la madre, que no existía ningún motivo para esperar 6 horas, ya que esperar a que el niño tuviera una temperatura por encima de 36,5 era extremadamente peligroso e innecesario porque podía morir antes de alcanzar esa temperatura, y la inestabilidad térmica es un signo de sepsis. De haber actuado de otra forma los facultativos, se hubiese evitado el fallecimiento del bebé, y si se hubiera realizado la analítica al nacimiento se hubiera evitado el fallecimiento.

La Administración ha sido condenada al pago de una indemnización de 60.000 euros a la madre del pequeño fallecido.