La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un hospital privado por los daños que le ocasionaron a un paciente menor de edad al no detectarle a tiempo una apendicitis.

El paciente acudió al servicio de urgencias del hospital ahora condenado por un cuadro de dolor abdominal, vómitos y diarreas. En dicho centro le fue diagnosticada gastroenteristis y se le administró antiemético, antipirético, rehidratación oral y antidiarreico.

Al no mejorar su salud, el paciente acudió a otro hospital donde se le volvió a diagnosticar gastroenteritis aguda.

Al día siguiente, seguía sin mejorar y además presentaba fiebre alta, llamando al servicio de urgencias para que acudiera una ambulancia a recoger al paciente, que le llevó al hospital que le había diagnosticado gastroenteritis inicialmente, allí se detectó un fuerte dolor en fosa iliaca derecha, junto a otros síntomas, procediendo a rehidratación con suero glucosado, sin verle ningún cirujano y siendo dado de alta con el mismo diagnóstico.

Posteriormente, acudió de nuevo al hospital, donde se le hizo una ecografía que detectó dilatación de asas intestinales con abundante cantidad de líquido, sin embargo el diagnostico seguía siendo el mismo.

Dos días más tarde, tuvo que acudir de nuevo al hospital, donde se diagnosticó, además de gastroenteritis, disfagia, procediendo a su ingreso. Se le realizó tomografía axial computerizada y se avisó a cirugía para operar al paciente. El paciente presentaba peritonitis aguda secundaria a apendicitis perforada.

Semanas más tarde, el paciente comenzó a sentir malestar y ha sufrir fiebre, por lo que se le practió una radiografía de torax y un TAC abdominal, detectándose derrame pleural izquierdo. Es observado por un neumólog que le practica una punción evacuadora del derrame.

Posteriormente, vuelve a ser intervenido peritonitis.

Meses más tarde, se detecta hernia y eventración, para lo que es intervenido.

El Juzgado se ha basado en el informe realizado por el perito judicial, según el cual hubo un retraso en el diagnóstico de la apendicitis motivado por falta de criterio clínico, además, concluye que no se pusieron todos los medios al alcance del paciente para un diagnóstico correcto.

De esta manera, el Juzgado ha condenado al hospital al pago de una indemnización de 10.000 euros por la peritonitis y el derrame pleural ocasionados por el retraso en el diagnóstico.