El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en nombre de la familia de una paciente que falleció a causa de un carcinoma que no fue detectado a tiempo.

La paciente había acudido a su médico en septiembre de 2004, y entre enero y mayo de 2005 por presentar diversos síntomas como mareos, náuseas, pesadez de tripa, etc., realizándose en junio de 2005 una ecografía por estos síntomas. Sin embargo, permaneció un tiempo con una patología inespecífica.
Finalmente, en agosto de 2005 tuvo que acudir a urgencias del Hospital General Yagüe, donde se le realizaron nuevas pruebas y estudios de los que se dedujo que padecía carcinoma indiferenciado con restos neuroendocrinos de origen desconocido con metástasis múltiples.
El estado de la enfermedad de la paciente ya era muy adelantado, por lo que se decidió no realizar más tratamiento que el paliativo, falleciendo finalmente la paciente el 27 de agosto de 2005.
Al parecer, de los informes periciales se ha desprendido que la paciente podría haber padecido ya en septiembre de 2004 ascitis (líquido libre en el peritoneo), no pudiéndose concretar esta situación al destruirse la documentación clínica de la paciente entre enero y mayo de 2005.
Dadas estas circunstancias, no pudo acreditarse que la paciente sufriera una ascitis grave ni que el tumor sufrido se hubiera confirmado como endocrino, por lo que la Sala ha considerado que no sería posible exigir un tratamiento diferente al que le fue prestado a la paciente, y por lo cual, no se estaría ante un daño antijurídico ni ante una infracción de la lex artis.
Sin embargo, la Sala ha visto conveniente tener en cuenta el criterio de pérdida de oportunidad, pues si se hubiera hecho un diagnóstico diferente al inicial se podría haber evitado el fallecimiento o prolongar la vida de la paciente, ya que con el diagnóstico final no se podía aplicar otro tratamiento que no fuera el paliativo.
Por esta razón, la Sala ha condenado a la Administración Sanitaria al pago de una indemnización de 35.000 euros a la familia de la paciente fallecida.