El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Toledo ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el fallecimiento de un paciente al que no se le realizaron las revisiones y pruebas pertinentes ante un caso de cáncer de colon. El afectado ingresó en el Complejo Hospitalario de Ciudad Real a partir del mes de julio de 2003 por una obstrucción intestinal secundaria a adenocarcinoma de colon transverso, siéndole colocada una sonda nasogastrica durante 17 días, debiendo ser intervenido de una colectomía transversa con anastomosis termino terminal y colecitestomía por colelitiasis, presentando evisceración y teniendo que ser intervenido nuevamente de urgencia para reparar la pared abdominal, siendo sometido a tratamiento con quimioterapia desde septiembre de 2002 a marzo de 2003, debiendo ser revisado por el Servicio de Oncología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo donde le es detectado elevación de CEA y dudosa LOE hepática además de inflamación hepática, realizándosele pruebas que confirman la LOE hepática con posible metástasis hepática además de presencia en ambos riñones de múltiples pequeñas imágenes hipodensas que corresponden a quistes simples, abundantes nódulos pulmonares bilaterales sugerentes de metástasis pulmonar y múltiples nódulos en hemitorax derecho de predominio basal y base pulmonar izquierda, no realizándose ninguna revisión hasta los seis meses, siendo el tiempo recomendado de revisión a los tres meses, señalando que las imágenes que se visualizaban eran idénticas a las que se veían en las realizadas año y medio antes, no siendo hasta octubre de 2003 cuando se realiza una prueba complementaria de TAC abdominal para descartar metástasis donde en noviembre de 2003 después de un TAC sin contraste y siendo los marcadores tumorales cada vez más elevados, solo se acuerda vigilar, falleciendo el afectado el 23 de abril de 2004.

La Sala ha estimado el recurso presentado en base al concepto de pérdida de oportunidad, ya que en este caso se tenía que haber realizado el TAC desde un principio y no haber esperado hasta octubre de 2003. Esta situación se ha considerado contraria a la “lex artis”, al igual que el retraso en las revisiones, que debían ser de tres meses y en este caso se realizaron a los seis meses.

Por estos motivos, el Juzgado ha condenado al hospital al pago de una indemnización de casi 60.000 euros a los familiares del fallecido.