El Juzgado de 1ª Instancia nº 1 de Madrid, en su sentencia de 10 de marzo de 2008, ha estimado la demanda presentada por la Asesoría Jurídica de AVINESA, condenando a un ginecólogo por el defectuoso seguimiento de un embarazo pese a presentar la gestante un «Test de Coombs» positivo y disminución de movimientos fetales.

 

El fallo del Juzgado hace suyas las argumentaciones recogidas en el escrito de apelación, sosteniento que la existencia de «un análisis previo de 27 de marzo de 2003 que daba resultado positivo (al «Test de Coombs») y ello unido al hecho de tratarse de una mujer con rh negativo que había sufrido con anterioridad un aborto espontáneo y que se quejaba reiteradamente de la disminución y finalmente ausencia de movimientos fetales, aconsejaba (…) un seguimiento mayor mediante monitorizaciones y ecografías seriadas que podría haber evitado la muerte del feto«.

Por ello, el titular del Juzgado concluye que «debe considerarse que el demandado (…) incurrió en negligencia por ausencia de un seguimiento más exhaustivo del embarazo mediante ecografías seriadas y monitorización y que esa negligencia impidió que se detectaran las sucesivas complicaciones que surgían en el feto y que finalmente causaron su muerte, debiendo responder por tal actuación».

En virtud de lo anterior, el ginecólogo demandado fue condenado a pagar una indemnización de 25.000 Euros por los daños morales causados por la muerte del feto.