El Juzgado de Primera Instancia número 4 de León ha estimado la demanda presentada por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en nombre de una paciente que sufrió secuelas tras una liposucción.

La afectada fue intervenida el 20 de abril de 2002 de una liposucción en la Clínica Tecnoestética, no conllevando la intervención los resultados satisfactorios perseguidos, comenzando a aparecer diversas secuelas en la zona donde la intervención se había llevado a cabo y quedando, por tanto, peor que en el momento previo a la operación.

Para resolver el presente caso, la Sala se ha basado en el informe elaborado por el perito judicial, según el cual y afirmando de forma rotunda, “el resultado de la operación fue malo, siendo evidentes las imágenes en empedrado, con hundimientos e irregularidades, fundamentalmente en la cara posterior de los muslos y en la cara interna de las rodillas; que en los tobillos hay una ligera asimetría, apreciándose un claro empeoramiento entre la imagen que se observa en las fotografías preoperatorias y el momento en que la paciente es revisada, existiendo una clara relación causal entra la operación y las secuelas actuales, no siendo asumibles los resultados de la intervención, porque con la misma paciente no sólo no mejoró sino que empeoró, incurriéndose en un acto de mala praxis por haber realizado una liposucción muy superficial e irregular, siendo difícil de solucionar el problema al ser ciertamente extensa la zona dañada”.

Para la Sala, una vez valorado el informe, el mismo es lo suficientemente claro como para concluir que la intervención no se realizó correctamente y que el resultado obtenido no fue satisfactorio.

Una vez demostrado que la situación de la paciente tras la operación era peor que en el momento anterior a la misma, la Sala ha condenado al cirujano al pago de una indemnización de 12.000 euros por daños y perjuicios a la afectada.