La Audiencia Nacional ha aceptado el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra el Ministerio de Sanidad de la Comunidad de Madrid, por la incapacidad provocada a una paciente tras 6 intervenciones para recuperar su hombro, fracasando todas ellas.

Los hechos se resumen de la siguiente manera:

La paciente acudió el día 22 de noviembre de 1993 al Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, por dolor en el hombro derecho tras sufrir una caída.
Se le diagnosticó tendinitis en el bíceps y se le remitió a su traumatólogo de zona.

El 27 de junio de 1994 fue atendida por el Servicio de Cirugía Ortopédica del Hospital Gregorio Marañón (al que lo había remitido el Servicio de Ginecología) y se le diagnosticó una posible periartritis escarpohumeral que se confirmó el 11 de julio de 1994.

Se le prescribieron y realizaron infiltraciones de corticoides en julio y octubre de 1994. Realizaron otras pruebas como resonancia magnética y ecografía pero no se consiguió la reducción o eliminación del dolor.

La paciente fue intervenida, el 11 de enero de 1995 realizándosele una acromioplastia parcial, la cual debió ser retocada mediante otra intervención quirúrgica el 14 de diciembre de 1995.
Tras sendas operaciones, la paciente obtuvo una pequeña mejoría pero tenía que hacer rehabilitación, tras la cual no consiguió un resultado favorable.

El 24 de diciembre de 1996 fue remitida a la unidad del dolor, sin obtener resultados favorables.

El 17 de enero de 1997, fue explorada en el Hospital de La Paz, y se confirmó la rotura del manguito de los rotadores, siendo intervenida el 6 de marzo de 1997.

Ante la persistencia del dolor y la limitación funcional que padecía la paciente, se le debió intervenir de nuevo el 20 de agosto de 1998 realizándole una artroscopia exploratoria y el 5 de noviembre de 1998 realizándole una artodesis genohumeral mediante fijación con dos tornillos. Durante la rehabilitación de esta última, fue sometida a maniobras intempestivas que provocaron que se malograse la artrodesis conseguida.

El 26 de febrero de 1999 se le volvieron a introducir los tornillos, siendo retirados el día 20 de marzo de 2000.

Tras todas las intervenciones, el diagnóstico fue: dolor intenso crónico al intentar mover el hombro derecho con fracaso de todos los tratamientos.

Tras exponer lo ocurrido, la resolución es la siguiente:

La Audiencia Nacional determina que la paciente deberá ser indemnizada por la incapacidad que padece, así como por los daños y perjuicios ocasionados.