Un juzgado de Getafe ha condenado a dos enfermeros del Hospital Infanta Cristina de Parla como autores de un “delito de homicidio por imprudencia menos grave” tras suministrar por error un suero a una paciente que falleció poco después.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso El Confidencial, los hechos ocurrieron en marzo de 2013, fecha en que la mujer ingresó en el centro hospitalario para ser tratada de una disnea. Inicialmente, los médicos prescribieron a la paciente la “infusión de varios frascos de suero glucosado al 20% con insulina”. Durante el tiempo que estuvo hospitalizada, los enfermeros confundieron el etiquetado de los sueros y por error le inyectaron por vía intravenosa suero salino.

Tras recibir las dosis equivocadas de medicación, la paciente entró en parada cardiorrespiratoria y fue trasladada a la UVI dada la gravedad de su estado. Pocas horas después falleció de una hipernemetría severa y una hemorragia cerebral.

Aunque el juzgado admite que los frascos de ambos sueros son “muy semejantes y fácilmente confundibles”, también señala que los enfermeros “descuidaron” su deber de cerciorarse de que la medicación que se administra a los pacientes es la correcta. Por un error de organización, en el lugar donde habitualmente se guardaban los frascos de suero glucosado había también varios frascos de suero salino.

“Posiblemente una auxiliar de enfermería de urgencias, personal encargado de reponer la medicación desde los almacenes de planta a las estanterías de utilización inmediata, colocó por error tres frascos correlativos de 500 ml de suero salino al 20% en el estante y fila etiquetados para contener suero glucosado al 20%, encabezando dicha fila un frasco de este último suero glucosado correctamente colocado y tapando a los otros. Dado el uso poco frecuente del suero glucosado al 20%, no ha sido posible determinar quién y cuándo pudo colocar los sueros salinos en el estante incorrecto ni tampoco se ha podido determinar el porqué de la presencia en el servicio de urgencias de un producto tan inusual y de nula utilidad en dicho servicio como es el suero salino al 20%”, reza la sentencia.

La Asociación de Víctimas de Negligencias Santiarias (Avinesa), a través del abogado Rubén Darío Delgado, ha sido quien ha ejercido la acusación particular, que ha condenado a ambos enfermeros por un delito de “homicidio imprudente menos grave” y una pena de 16 meses de multa a razón de 10 euros diarios a los familiares de la víctima.