El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el que se condena a la Administración al pago de una indemnización de 30.000 euros a una paciente que quedó ciega de un ojo por el retraso en el diagnóstico de una meningitis.

La paciente acudió al Servicio de Urgencias del Hospital de Móstoles con un cuadro de cefalea intensa en hemicráneo izquierdo de 48 horas de evolución, otalgia izquierda con dolor periauricular, odinofagia (pérdida de gusto) y sequedad intensa nasal. Se realizó una otoscopia y se diagnosticó cefalea compatible con otitis media aguda izquierda. Se pauta antibiótico, clabulánico, analgésicos y descongesionante nasal.

Días más tardes volvió a urgencias de dicho hospital con el mismo cuadro a lo que se le realizó el mismo diagnóstico.

Ante la persistencia de los síntomas, la paciente acudió a la clínica privada Nuestra Sra. Del Valle en la que estuvo ingresada 10 días, siendo dada de alta sin curación.

El mismo día del alta, la paciente acudió de nuevo al Servicio de Urgencias del Hospital de Móstoles con nuevos síntomas, detectándose ausencia de focalidad neurológica. Se realiza un TAC que da un resultado normal y se deriva a la paciente al servicio de neurología.

Sin embargo, antes de ser atendida en el servicio de neurología, la paciente vuelve a urgencias con fiebre alta, defecto de visión en el ojo izquierdo y ptosis (falta de movilidad en el párpado). Ante este cuadro se diagnostica sinusitis esfenoidal y etmoidal posterior izquierda y neuritis óptica retrobulbar izquierda, a lo que se añade meningitis moderada. Se aplica tratamiento farmacológico y se interviene quirúrgicamente, logrando la remisión de la sinusitis y de la meningitis, pero la neuritis provoca la atrofia del nervio óptico y se produce la ceguera del ojo.

La Sala ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en base a que hubo un error inexcusable en el diagnóstico inicial, ya que la paciente sufría sinusitis crónica agravada por diabetes, y no se tuvieron en cuenta estos antecedentes, y ha considerado que los daños producidos han sido consecuencia de la tardanza en aplicar el tratamiento.