El Tribunal Superior de Justicia ha condenado al pago de 600.000 euros a la Consejería de Sanidad por las lesiones que le provocaron a un niño al tardar más de una hora en practicar una cesárea desde que se prescibió por sospecha de pérdida de bienestar fetal.

Durante el proceso se sucedieron diversas irregulares que han quedado demostradas en el mismo, tal y como se desprende de la sentencia del tribunal, ya que inicialmente la Consejería no aportó el expediente de seguimiento del embarazo, alegando que los documentos eran entregados a la paciente y no conservaban copia. El hospital tampoco entregó inicialmente los documentos correspondientes al momento de ingreso de la madre del perjudicado, por lo que sólo se contaba con un informe médico elaborado por el jefe del servicio de obstetricia y ginecología del hospital posteriormente a la presentación de la reclamación de los padres.

En el citado informe constaba que la paciente ingresó en el Servicio de Urgencias de la Fundación Jimenez Díaz a las 8.55 horas con “ruptura de la bolsa amniótica con líquido meconial”, mientras que en la documentación clínica que se aportó en fase de prueba consta que a las 8.00 horas la paciente había roto la bolsa.

Asimismo, en el informe del jefe del servicio de obstetricia se relataba que la atención prestada había sido correcta y que el paciente presentaba sufrimiento fetal crónico que no había sido diagnosticado durante el embarazo, así como que la paciente había ingresado de urgencia a las 8.55 horas por ruptura de la bolsa amniótica con líquido meconial y que tras la exploración, a las 9.00 horas se detectó bradicardia transitoria en la gráfica del monitor por lo que se decidió realizar una cesárea por sospecha de pérdida de bienestar fetal a las 9.55 horas, naciendo el niño a las 10.20 horas. Estos plazos serían los correctos de acuerdo con los protocolos de la SEGO, que establece el tiempo límite de extracción para estos casos en 30 minutos.

Sin embargo, en la hoja de “Exploración Clínica periódica” se anota una exploración y se indica que la paciente ha roto la bolsa a las 8.00 horas, lo cual indica que la paciente había ingresado a las 8.00 horas. Además, en el partograma también consta que a las 9.10 se monitoriza y se programa cesárea por sospecha de pérdida del bienestar fetal, quedando demostrado que transcurre más de una hora hasta que finalmente nace el niño con distrés respiratorio inmediato, sospecha de síndrome de aspiración meconial e hipoxemia severa.

Al niño le ha sido reconocida una minusvalía del 65% por “tetraparesia por encefalopatía y retraso madurativo por encefalopatía”. En base a la gravedad de tales lesiones padecidas y considerando la Sala que la asistencia sanitaria prestada no fue conforme a la “lex artis”, se ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de 600.000 euros.