El día 17 de febrero la madre del joven de 14 años acudió junto con éste a la Clínica del Perpetuo Socorro. En la hoja de Urgencias se describió la existencia de: “fiebre y cefalea intensa de 2 días con afectación del estado general y agitación. Refiere también dorsalgia intensa” En apenas dos horas se trasladó al paciente al Hospital Universitario Santa María del Rosell para valoración neurológica.

A su llegada al Hospital Universitario Santa María del Rosell se constató que el joven presentaba todos los síntomas descritos en los manuales y protocolos de estar sufriendo una meningitis: “Irritable con alteraciones e insultos. Neurológico difícil exploración por falta de colaboración pero presenta rigidez de nuca… Diagnostico Cefalea + fiebre + alteraciones del comportamiento”

En la exploración posterior destacaba la afectación neurológica que se describió: “Exploración Neurológica: Somnoliento con parcial desorientación temporal y espacial y dificultades de concentración y memoria de fijación. Inquietud motora… discreta disminución de la sensibilidad en el lado izquierdo del cuerpo y signos meníngeos positivos con una intensidad de 3 +”

Desde su ingreso se inició una sucesión constante de actuaciones incoherentes entre las que se incluyen: la no realización de una punción lumbar; no toma de cultivos bacteriológicos; retraso injustificado del tratamiento antibiótico;no adopción de medidas para medir y controlar la presión intracraneal y sucesión constante de traslados entre este centro y el Hospital de la Arrixaca (un total de 4 traslados en apenas unas horas)

La inexplicable, incoherente actuación de los facultativos de ambos centros provocaron la muerte al joven.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Murcia estimó los argumentos del abogado de AVINESA D. Rubén Darío Delgado Ortiz considerando que “una vez conocida la existencia de la enfermedad se privó al paciente de los medios adecuados para combatirla produciéndose un fallecimiento que podía haberse evitado con una correcta praxis médica”