El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, por el cual se condena a una indemnización, por los daños y perjuicios ocasionados por el fallecimiento de un paciente, a consecuencia de la deficiente asistencia sanitaria prestada en el Hospital de Fuenlabrada.

El paciente acudió, el día 9 de septiembre de 2008, al servicio de Urgencias del Hospital de Fuenlabrada ante la persistente fiebre que venía padeciendo desde hacía 4 días. Pese a que existían datos suficientes para diagnosticar fiebre botonosa –el paciente provenía de un área rural en la que la enfermedad era muy frecuente, y en la que había estado en contacto con animales, sumado al hecho que puso en conocimiento al facultativo que le exploró, que su cuñado había estado ingresado con un cuadro similar a consecuencia de una picadura de insecto– le fue diagnosticado un cuadro de exantema relacionado con infección respiratoria.

El día 10 de septiembre de 2008, tras la valoración por el servicio de Dermatología, fue dado de alta.

Al día siguiente el paciente regresó a Urgencias, y fue entonces cuando le fue descubierta en la región infraumbilical una mácula negra con necrosis en su interior. Comenzó un tratamiento con antibiótico y fue ingresado en la UCI, donde evolucionó desfavorablemente y desarrolló el síndrome de fracaso multi-orgánico.

El paciente falleció el día 14 de septiembre de 2008 a causa de un shock séptico.

El Tribunal ha considerado que la mera referencia del ingreso del cuñado del fallecido por una erupción cutánea derivada de la picadura de un insecto, indicaba que no se trataba de un caso intrascendente. Asimismo, considera el Tribunal que la mancha negra que tenía el fallecido, la cual fue advertida en la UVI, permite concluir que no fue correctamente explorado en Urgencias y que le fue dada el alta sin haber sido practicadas las pruebas que el caso requería.

En este sentido, el Tribunal ha estimado que el caso excedía de un supuesto de mera perdida de oportunidad, sino que en el mismo concurrió una infracción de la lex artis por mala praxis médica.