La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha acordado indemnizar a la viuda de un paciente que falleció al no ser atendido adecuadamente por los facultativos de la Fundación Hospital Alcorcón que achacaron los dolores que sufría a un trastorno mental, estimando así la reclamación administrativa interpuesta por la Asesoría Jurídica de AVINESA. El afectado acudió el 11 de septiembre de 2003 al Servicio de Urgencias de la Fundación Hospital Alcorcón por presentar anuria (dificultad o imposibilidad para orinar), desde hacía 24 horas, junto con sensación de urgencia urinaria progresiva y dolor infraumbilical. Se le realizó exploración, analítica de sangre y radiografía de abdomen sin obtener resultados significativos, así que se le colocó una sonda para que orinara y se le dio el alta.

Sin embargo, cuando se disponía a abandonar el Hospital, el paciente sufrió mareos y sensación de debilidad en las piernas, por lo que se realizó una segunda exploración, en la que se objetivó pérdida de tono en las piernas, sin más hallazgos, pautándose Dogmatil y reposo y solicitando valoración por Medicina Interna, siendo examinado de nuevo, concluyéndose que podía tratarse de un cuadro conversivo por lo que se solicitó valoración por Psiquiatría, donde le diagnosticaron un trastorno somatomorfo (insistencia en la presencia de síntomas físicos) y se pautó Orfidal y seguimiento psiquiátrico.

Pasados unos días, el 17 de septiembre de 2004, los síntomas se agravan y la familia llama a urgencias, por lo que acude un facultativo al domicilio que le remite al hospital, donde se le realizan nueva exploración, radiografía de abdomen y TAC craneal que dan resultados normales por lo que, dados los hechos ocurridos días anteriores, se le remite de nuevo a Psiquiatría donde se plantea el ingreso del paciente en la Unidad, quien acepta por lo que es ingresado a las 12’30 horas del día 18, y se le cita para revisión en Urología el 27 de septiembre.

Ante la sensación de falta de atención en esta unidad, dos días después de su ingreso el paciente solicita el alta voluntaria, con un estado cada vez más grave.

Seis días después, el afectado acude a urgencias del mismo Hospital con un fuerte dolor torácico y con un estado de extrema gravedad, se le realiza un electrocardiograma y se detectan trombos móviles, pero sufre una parada cardiorespiratoria y a pesar de las maniobras de resucitación, los médicos no pueden salvar su vida y fallece a las 1’09 horas del día 27, el mismo día en que se iba a realizar revisión en Urología.

Ese mismo día se realizó la autopsia, y además de los trombos detectados, el forense encontró un riñón de unos 800 gramos cuando el peso normal oscila entre 135 y 180 gramos, el paciente fallecido tenía un tumor en el riñón, el cual era la causa de todos los males sufridos en días anteriores.

El paciente sufrió una grave falta de atención, omitiéndose incluso la realización de pruebas diagnósticas como una ecografía abdominal lo que hubiera facilitado la detección del tumor que padecía, por lo que el médico inspector del caso ha recomendado a la Consejería de la Comunidad de Madrid que indemnice a la viuda en una cantidad de 102.483,64 euros.