El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA por el fallecimiento de un enfermo que había sido ingresado en la Unidad de Demencias del Hospital Virgen de la Poveda de Villa del Prado (Madrid) para mejor control de un trastorno de agitación psicomotriz y convalecencia de la ITU.

El fallecido presentaba distintas patologías por las cuales acudía con periodicidad bimensual o mensual a la Consulta de Geriatría del Hospital de Móstoles desde 1999. Desde octubre de 2001, presentaba importantes alteraciones psicoconductuales consistentes en agitación psicomotriz de predominio nocturno, insomnio, alucinaciones visuales nocturnas y agresividad verbal ocasional, por lo que precisaba sujeción (cinturón mecánico) diurna y nocturna en domicilio. Desde el punto de vista funcional el paciente era dependiente para todas las actividades de la vida diaria excepto para comer. Presentaba disfagia para alimentos líquidos, incontinencia mixta, incapacidad para deambular desde hacía meses con alto riesgo de caídas. Afectado de trastorno emocional con labilidad, llanto fácil e ideas de muerte. Vivía en su domicilio con su cónyuge y la ayuda de una cuidadora privada.

Ante esta situación y a petición familiar, el paciente fue ingresado el 8 de noviembre de 2001 en el Hospital Virgen de la Poveda para mejor control del trastorno de agitación psicomotriz y la convalecencia de la ITU. Según el informe médico y de enfermería, durante la tarde noche del ingreso, el paciente permaneció estable y tranquilo sin trastorno conductual que precisase medicación añadida a la previa. A las 22 horas, fue valorado por la enfermera del turno de noche objetivando que se encontraba desorientado y preguntando por su esposa y comprobando que la sujeción mecánica estaba bien puesta (barandillas en la cama y cinturón). A las 22’50 horas se realizó nuevo visita comprobando que el paciente se encontraba en la misma situación.

A las 24’00 horas, coincidiendo con el cambio de absorbentes, dos auxiliares encontraron al paciente en cuclillas en el borde de la cama, habiendo retirado la barandilla protectora y permaneciendo atado con la sujeción mecánica (cinturón). Se avisa al médico de guardia que certifica la muerte del paciente y se avisa al Juzgado.

La autopsia realizada establece que la muerte se produjo por parada cardiorrespiratoria secundaria a infarto agudo de miocardio. Asimismo, en el informe de autopsia consta que, en el examen externo, se encontraron signos contusivos en el abdomen y en las piernas. En una segunda autopsia realizada a instancias de los recurrentes se halló un cuerpo extraño en la luz de la tráquea.

No ha quedado acreditado que la causa del fallecimiento fuera el infarto de miocardio o la asfixia por cuerpo extraño, ya que hubo contradicción entre los distintos informes médicos, sin embargo, el Tribunal ha considerado que en el caso de que hubiera fallecido por infarto de miocardio, si el paciente hubiera permanecido bajo un régimen de vigilancia adecuado dada su situación de inquietud, se hubiera podido instaurar el tratamiento con anterioridad con lo cual hubieran aumentado las posibilidades de éxito terapéutico .