El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha condenado a la Administración Sanitaria por el fallecimiento de una paciente al recibir un alta precipitada, estimando así el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA.

La paciente, de 66 años de edad y con antecedentes de obesidad grave, dislipemia, diabetes mellitus tipo II de larga evolución, hipertensión arterial, valvulopatía aórtica con ligera insuficiencia, hipertrofia ventricular izquierda concéntrica, hernia umbilical intervenida en 1988, con recidiva y nueva intervención en 2001, presentó en 2003 otra recidiva de la hernia realizándose el correspondiente estudio preoperatorio en los meses de noviembre y diciembre.

El 15 de enero de 2004 fue intervenida en el Hospital de Requena, realizándose una Hernioplastia Laparoscópica en la que se detectaron varios sacos junto a la malla puesta anteriormente, que estaba en contacto con las asas adheridas a la prótesis, procediéndose a la liberación de los sacos y sutura de los desgarros serosos en un asa del intestino delgado incarcerado y pegado de malla.

En los dos días siguientes a la intervención la afectada presentó dolor intestinal intenso tipo “retortijón” tratado con espasmolíticos, y nauseas al segundo día al ingerir líquidos. El día 17, habiendo defecado e iniciado la tolerancia a líquidos fue dada de alta citándola para Consultas Externas de Cirugía el día 22 siguiente, día en el que a las 1’50 horas fue atendida en el Centro de Atención Primaria de Requena por dolor abdominal a nivel de ambas fosas ilíacas de 45 minutos de evolución, con dificultad de micción, sin fiebre, abdomen blando ligeramente doloroso en los flancos y con Blumberg positivo en fosa ilíaca derecha con diagnóstico de posible infección de orina e indicación de tratamiento antibiótico y abundancia de líquidos y de acudir al Hospital en caso de empeoramiento.

A las 3’13 horas del día 22 ingresó en el Hospital con la impresión diagnóstica de Abdomen Agudo. Tras la realización de prueba diagnóstica, se realizó exploración quirúrgica con juicio diagnóstico de absceso intraabdominal por perforación de intestino delgado tras reparación laparoscópica con malla de recidiva de hernia umbilical, y shock séptico secundario. En la Unidad de Cuidados Intensivos mantuvo una evolución tórpida, realizándose nueva laparotomía exploratoria el 27 de enero en la que descartaron focos sépticos intraabdominales sin apreciación de contenido intestinal. El 4 de febrero falleció indicando el Informe de dicha Unidad: Perforación intestinal, peritonitis secundaria, shock séptico refractario y fracaso multiorgánico.

En cuanto a la actuación de los facultativos que atendieron a la paciente, el Tribunal no ha encontrado que se diera infracción de la lex artis ad hoc, puesto que si bien la intervención realizada el 15 de enero de 2004, hernioplastia laparoscópica, conllevaba riesgos y complicaciones debidamente informados, y aunque dado el estado y las patologías de la paciente, se haya señalado su aplicación con prudencia, tal y como ponen de manifiesto los informes del Médico Inspector y del perito judicial, ello no comporta, de modo preciso y concluyente, que tal técnica no fuera la indicada en el caso.

Sin embargo, el Tribunal sí ha apreciado una negligencia determinante en la existencia de responsabilidad de la Administración, al considerar precipitada el alta de la paciente el día 17 de enero de 2004, dados sus antecedentes, con alto riesgo de recidiva, diabetes e infección en anterior intervención, lo que exigía la continuidad de su hospitalización para abordar de inmediato cualquier complicación grave en el postoperatorio y mediante un diagnóstico precoz poder afrontar su situación patológica.

Así, la Sala ha considerado que la privación de expectativas de curación, de haberse mantenido la hospitalización de la paciente a la vista de sus antecedentes patológicos y de la razonable posibilidad de complicaciones postoperatorias debe ser indemnizada en 30.000 euros, teniendo en cuenta la probabilidad de producción del daño en relación con la sintomatología apreciada para decidir el alta hospitalaria.