El Juzgado de Primera Instancia Nº 16 de Madrid ha condenado a la clínica La Milagrosa al pago de 91.030 euros a los padres de un paciente que falleció por falta de organización en la atención prestada.

El fallecido, que sufría una artritis crónica juvenil, acudió a su centro de salud por un bulto en la nalga izquierda, siendo diagnosticado de absceso en nalga izquierda para lo que se le prescribió Clamoxil y Efferalgan.

Días más tarde, acudió al servicio de urgencias de la clínica madrileña La Milagrosa dónde se le realizó una cura de la zona, se le prescribió tratamiento con Orbenín, Efferalgan y se le encomendó para que acudiera al servicio de cirugía al día siguiente, siendo dado de alta con el diagnóstico de absceso glúteo. Al día siguiente acudió al servicio de urgencias del hospital Príncipe de Asturias por la misma causa pero con fiebre, con el diagnóstico de absceso de Fournier por lo que se decidió tratamiento quirúrgico. Durante la práctica quirúrgica se descubrió una fascitis necrotizante con progreso hasta el tercio superior de la espalda bilateralmente y anteriormente hasta la línea media clavicular, por lo que se realizó extirpación del tejido subcutáneo afectado. Durante el procedimiento el paciente permaneció inestable a pesar de la utilización de cristaloides y coloides, siendo trasladado a la UCI. A su ingreso en UCI, el paciente cumplía criterios de shock séptico desarrollando una plaqueotopenía que requirió transfusiones repetidas de concentrados de plaquetas sin otras alteraciones de la coagulación. Posteriormente fue trasladado a la UCI de otro hospital para ser tratado por el servicio de cirugía plástica, desarrollando durante su estancia diversas patologías que le llevaron finalmente a su fallecimiento.

El Juzgado ha considerado que la entidad demandada debe responder de la producción del daño porque existió un carencia de cobertura organizativa de los servicios capaz de dar respuesta inmediata a una situación de riesgo previsible o de medios personales, ya que no quedó acreditado si la clínica contaba o no con el especialista en cirugía general o si estos no fueron localizados. Asimismo, el Juzgado ha recurrido a la técnica del resultado desproporcionado, puesto que considera que la clínica demandada concurrió con su conducta a la producción del daño.