La Audiencia Nacional ha estimado el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra el Ministerio de Sanidad y Consumo por el fallecimiento de un paciente.

Los hechos ocurrieron de la siguiente forma:

Acudió el 21 de septiembre de 2000 a su médico de familia por catarro y dolor en el pecho, siendo tratado con antibiótico y un analgésico. El 28 del mismo mes volvió a consulta y tras realizarle pruebas y persistir el malestar, fue derivado a la Fundación Jiménez Diaz.

El paciente dijo que desde hacía una semana presentaba cefalea occipital y cervical que se irradiaba a los hombros con mareos. Le hicieron las pruebas pertinentes y le dieron de alta, recomendando que acudiese al cardiólogo de zona.

El 29 de septiembre de 2000 tenía cita programada en el Servicio de Angiología y Cirugía Vascular en la Fundación Jiménez Díaz. El informe del especialista señaló que padecía un decaimiento generalizado, astenia, anorexia y adelgazamiento moderado a parte de las cefaleas ocasionales.

El 9 de octubre, acudió la doctora a su domicilio para una visita programada. Estaba desorientado, dormido y no respondía a órdenes sencillas. Apenas se le podía explorar neurológicamente. La doctora le remitió al Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos.

Acudió a dicho Hospital el mismo día por la tarde por presentar crisis de hipertensión arterial de dos horas de evolución, que no había mejorado con la medicación habitual. Le hicieron varias pruebas donde descubrieron que tenía una hemorragia intraventricular e infarto cerebeloso. Se tomaron las precauciones necesarias y después fue trasladado a la UCI en donde permaneció hasta el 31 de octubre de 2000.

El día 3 de noviembre de 2000 se instauró tratamiento antibiótico por aparecer fiebre. Al día siguiente se cambió el antibiótico y se añadió suero salino al tratamiento. El día 5 presentaba dificultades respiratorias, sufrió una parada cardiorespiratoria y falleció.

La resolución es la siguiente:

La Audiencia Nacional condena al Ministerio de Sanidad y Consumo a indemnizar a la familia del paciente por el fallecimiento del mismo.