La Audiencia Nacional, ha admitido a trámite el recurso contencioso-administrativo contra el Ministerio de Sanidad y Consumo, interpuesto por la viuda de un paciente que falleció a causa de la suspensión de una prueba.

El paciente ingresó en el Hospital del Bierzo (León), en mayo de 1996. Le sometieron a un T.A.C. torácico-abdominal en el que vieron una pequeña adenopatía pre-traqueal (ganglio linfático). Se diagnosticó de probable neumonía atípica.

Volvió a ingresar el 31 de marzo de 1997 por dolor en epigastrio, diagnosticándole una infección respiratoria y epigastralgia. Tras darle el alta, siguió encontrándose mal, con dolor y diarreas. Le citaron para el especialista de Aparato Digestivo el 19 de agosto de 1997, que solicitó colonoscopia y analítica, teniendo que guardar lista de espera hasta el 22 de enero de 1998. Acudió a la medicina privada, y tras efectuarle la colonoscopia el 28 de octubre de 1997, le diagnosticaron una posible enfermedad de Crohn. El 2 de enero de 1998 le realizaron un estudio ecográfico, comprobando que el tratamiento para la enfermedad de Crohn no había surtido efecto, decidieron practicar una biopsia, diagnosticándole Linfoma no Hodgkin en estadio IV-B, motivo por el cual, falleció a los 12 días.

Los síntomas que presentaba el paciente eran semejantes a la enfermedad de Crohn y al Linfoma. Desde un principio sospecharon que podía ser un Linfoma pero no efectuaron los estudios previstos (estudio de médula ósea y biopsia de ganglios supraclaviculares). Se cometió un error de diagnóstico.

Tras los hechos acontecidos, la viuda del paciente acudió a la Asesoría Jurídica de la Asociación Víctimas de Negligencias Sanitarias AVINESA, para interponer una demanda.

Tras examinar el recurso interpuesto por el letrado de la Asociación, el Juzgado dictamina, que el Ministerio de Sanidad deberá indemnizar a la viuda por los daños y perjuicios ocasionados.