El Tribunal Supremo ha estimado en su totalidad el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el retraso en el diagnóstico de un cáncer de mama. En agosto del año 2000 la paciente acudió a su ginecólogo por presentar un bulto en el pecho, en septiembre se realizó una ecografía que informaba de la presencia de un nódulo hipoecoico de 13 mm recomendando valorar punción o control ecográfico en 6 meses. Al mes siguiente la paciente acudió a consulta donde fue informada de la pérdida del original de la ecografía pero que se trataba de un posible fibroadenoma, mandando control y nueva ecografía en marzo de 2001. En febrero de 2001 se entregó a la paciente la ecografía extraviada para que se la diera al radiólogo que le fuera a realizar la ecografía en marzo de 2001. Posteriormente, la paciente acudió a otro ginecólogo, que tras punción detectó anomalías que fueron confirmadas mediante biopsia: cáncer de mama. Finalmente la paciente fue intervenida de mastectomía radical izquierda más linfadenectomía izquierda. Tras la operación, la paciente ha sido sometida a tratamiento quimioterápico, radioterápico y psicológico.

La paciente tenía antecedentes de cáncer de mama en su familia, concretamente, su madre, que falleció a los 36 años y su tía, a quien le fue detectado a los 55 años, sin embargo, estos antecedentes no fueron tenidos en cuenta a la hora de atender a la paciente, y a pesar de serle detectado un nódulo en pecho izquierdo no constan medidas de seguimiento o control durante siete meses. Ante la sensación de desatención que sufría la paciente, acudió al ginecólogo que atendía a su tía, quien le realizó una punción y la posterior biopsia detectando carcinoma lobulillar.

La Sala ha considerado que la Administración Sanitaria no apuró los medios de diagnóstico necesarios a la vista de los antecedentes familiares de la paciente por lo que ha procedido a condenar a la Administración al pago de una indemnización de más de 150.000 euros.