La paciente de 34 años de edad Ingresó en la Clínica Corachan de Barcelona el día 29 de abril de 2009 sobre las 10,15h con 41+3 semanas de gestación.
A las 18.15h tuvo lugar el parto utilizando, para aliviar el expulsivo, las “espátulas de Thierry” y episotomía mediolateral derecha con sutura simple (episorrafia). La herida de episotomía se infectó y precisó curas para ello.

A los 40 días acudió a revisión tras el parto a su ginecólogo/obstreta manifestando que tenía síntomas compatibles con incontinencia fecal. Posteriormente la paciente acudió al coloproctólogo que, previa realización de ecografía endoanal y manometría del canal anal, diagnosticó incontinencia fecal por lesión obstétrica, prescribiendo rehabilitación esfinteriana mediante sesiones periódicas de biodfeedback y la práctica de ejercicios domiciliarios diarios, tratamiento seguido por la paciente hasta el 9 de noviembre de 2011.
La lesión afectaba tanto al esfínter anal externo como al interno, sin llegar a la mucosa del recto.

El 12 de enero de 2010 la paciente acudió a la consulta del doctor que la asistió durante el parto, que confirmó la lesión en el esfínter anal, no descartando intervención quirúrgica para la total recuperación de la función anal.

El 16 de octubre de 2010 la paciente fue intervenida en el Centro Médico Tecknon, realizándose una reconstrucción del suelo pélvico, disección y funcionamiento de músculos elevadores del ano y refuerzo del tabique perineal. Los controles posteriores evidenciaron una notable mejoría y el 31 de marzo de 2011 se concedió una incapacidad permanente total a consecuencia de incontinencia fecal por la lesión.

El 30 de noviembre de 2011 le realizaron una manometría anal postoperatoria existiendo ya contracción del esfínter anal interno y externo normales, pero persistiendo los problemas con las maniobras defecatorias. En el año 2012 la paciente tuvo un nuevo embarazo que concluyó mediante la aplicación de fórceps y posterior parto espontáneo con episotomía izquierda.

Se comprobó, que durante el primer parto, hubo un uso inadecuado de las espátulas de Thierry, la episotomía fue medial, no mediolateral y hubo ausencia de tratamiento postparto.
En la historia clínica no constaba referencia alguna a la lesión, ni en la descripción del parto ni con posterioridad, como tampoco se realiza referencia alguna en el informe de alta, por lo que se entiende que la lesión pasó desapercibida para el ginecólogo/obstetra, cuando en los partos con espátulas y episiotomía es uno de los riesgos y de haberse realizado una reconstrucción de la lesión inmediata hubiera mejorado notablemente el pronóstico.

El Juzgado de 1ª Instancia nº 43 de la Comunidad de Madrid estimó los argumentos de la Asesoría Jurídica de AVINESA, considerando que «debió actuarse inmediatamente para reconstruir la lesión, pero no se hizo, esperándose a que fuera vista en la consulta de especialidad 40 días después, cuando lo acertado hubiera sido una valoración durante el ingreso.»… «En conclusión de todo lo expresado la paciente padecía tal patología (lesión esfinteriana) pero la misma pudo ser tratada con más prontitud habiéndose evitado la incontinencia fecal con las consecuencias indeseables que ello conlleva y las secuelas derivadas.”