La Sala del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, condenando al pago de una indemnización de 6.000 euros a los familiares de una anciana a la que se le practicó una nefrostomía sin su consentimiento expreso. La paciente, de 77 años de edad, acudió el 4 de mayo de 2003 al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de La Princesa por presentar un cuadro de sepsis urinaria siendo ingresada en el Servicio de Infecciosas con el Juicio Clínico de: probable sepsis urinaria, insuficiencia renal de probable origen prerrenal, flutter auricular, insuficiencia respiratoria, y sobredosificación de Sintrom.

Entre sus antecedentes personales destacaba la existencia de HTA de larga evolución, diabetes mellitus en tratamiento dietético, era portadora de prótesis mitraórtica por valvulopatía reumática intervenida en tres ocasiones, portadora de marcapasos por enfermedad del seno, ACVA embolicotivas tercera cirugía cardiaca con hemiparesia izquierda residual, Litiasis renal izquierda con cólicos nefríticos de repetición e ITU de repetición (habitualmente Escherichia coli).

La paciente permaneció ingresada hasta el 28 de mayo de 2003, fecha en la que falleció a causa de un shock hipovolémico. Durante los días que permaneció ingresada se realizaron distintas pruebas diagnósticas en las que se evidenciaron distintos padecimientos de origen renal, siendo sometida a nefrostomia izquierda el 21 de mayo de2003, sin complicaciones inmediatas, obteniéndose 2 jeringas de 10 cc de un líquido purulento. El mismo día de la nefrostomia tuvo un cuadro de tiritona con fiebre elevada y con muy mal estado general con hemocultivos negativos. Realizadas distintas pruebas en los días posteriores, la paciente presenta, el 27 de mayo de 2003, un empeoramiento de la función renal y diarreas por clostridium.

El 28 de mayo de 2003 la paciente presenta dolor en fosa renal izquierda que no cede ni con Nolotil con 2% amp. de dolantina. Se le pautan expansores de plasma y se solicita analítica y TAC abdominal. Se realiza solicitud de transfusión al presentar una hemoglobina de 5,75 gr/dl. En el TAC abdominal se aprecia hematoma perirenal izquierdo, con gran contenido de sangre en cavidad abdominal. Se trasfunden 2 concentrados de hematíes y se traslada a la REA. La paciente llega en shock hipovolémico. A lo largo del mismo día se realizan distintas pruebas diagnósticas visualizando en las mismas distintos padecimientos, hasta que finalmente fallece a las 15’45 horas.

Después del examen de la prueba pericial y documental obrante en autos, la Sala ha considerado constatado que la interesada no fue adecuadamente informada de las consecuencias lesivas que podría tener la intervención quirúrgica que se le practicó y de que, eventualmente, esa operación no podía tener éxito. El Tribunal ha concluido que no pedir el consentimiento del paciente es un ataque a la libertad de opción, es decir, es un daño moral ante la situación en la que se encuentra el paciente.

Por esta razón, el Tribunal ha condenado a la Administración sanitaria al pago de una indemnización de 6.000 euros a los familiares de la afectada.