El TSJ de Valencia concede una indemnización del 25% de lo solicitado por retrasar el diagnóstico de una patología aórtica, dada su elevada mortalidad.

“La mortalidad en un cuadro de disección y rotura aórtica es tremendamente elevado, incluso en sitios de alto nivel de especialización”. Esta aseveración, realizada por el perito de la parte demandante en un juicio por mala praxis médica y, además, avalada por el Informe de la Inspección Médica, ha sido tenida en cuenta por los magistrados de la Sala Contenciosa del Tribunal Superior de Justicia de Valencia para indemnizar a la viuda e hijas de un paciente que llegó con la citada patología aórtica a Urgencias de un hospital valenciano, pero no fue atendido hasta que acudió por quinta vez al centro.

Cuando se alcanzó el diagnóstico del aneurisma, se aceleró la atención del paciente, trasladándole a un hospital con medios para llevar a cabo la operación de urgencia. El hombre sobrevivió a la cirugía, pero falleció en el postoperatorio.

En la demanda de la familia, presentada por el letrado de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa), reclamó a la Administración una indemnización de 129.251 euros, por un retraso de diagnóstico que condicionó el pronóstico del paciente.

Condena de 32.312 euros

El TSJ de Valencia concede el 25 por ciento de lo solicitado, es decir, 32.312 euros, por entender que esta cifra se ajusta más al daño indemnizable, que es la posibilidad de que con un diagnóstico más temprano se hubiera mejorado el pronóstico. Pero, en esta hipótesis, el fallo reitera la gravedad del aneurisma y el hecho de que “los peritos coincidan en que la mortalidad en estos casos es elevada”. Es decir, que con el diagnóstico en su tiempo, sin el retraso por mala praxis, nada aseguraba que la muerte se hubiera evitado.

Fuente: DiarioMedico.com