La Audiencia Nacional ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en nombre de un paciente que actualmente sufre parálisis de la pierna izquierda a consecuencia de una intervención quirúrgica de hernioplastia.

El paciente fue intervenido el 24 de mayo de 1994 en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo para el tratamiento quirúrgico de hernia inguinal bilateral y hernia umbilical. Para ello se realizó hernioplastia bilateral y umbilical por vía preperitoneal según el procedimiento de Stoppa.

A las 12 horas de realizarse la operación, el paciente detectó inestabilidad de la rodilla izquierda con un fuerte dolor en el muslo y la rodilla. De la exploración realizada se diagnosticó anestesia y paresia de la zona del cuádriceps, con sospecha de lesión isquémica por compresión del nervio femoral a nivel del canal Psas-iliáco.

Con este diagnóstico, el paciente fue derivado al Servicio de Rehabilitación del Hospital, donde una vez dado de alta se le pautó fisioterapia ambulatoria y tratamiento medicamentoso para el dolor de la pierna.

Tras meses de revisiones y de ser derivado de unos servicios médicos a otros, finalmente se determina que el paciente sufre la lesión total del nervio crural y que no existe la posibilidad de mejoría mediante intervención quirúrgica de la lesión.

En informe médico pericial se ha determinado que la técnica de Stoppa, empleada en el paciente consiste en la implantación de una prótesis de propilpropileno que ocupa todo el espacio preperitoneal inferior, y que este implante se suele fijar, una vez reducidas las hernias, a suturas colocadas en Sínfisis Púbicas y parte interna del ligamento de Cooper, maniobra que va precedida da la disección, identificación y preservación de estructuras sensibles, entre otras al nervio Crural, en este caso lesionado. Que como causas de esta lesión, señalan los autores, que son consecuencia no de sección directa, sino indirecta, así como la compresión excesiva por hematomas, uso de valvas o separadores, isquemia por compresión o déficit circulatorio, suturas a tensión, etc. Así mismo, se ha señalado por el informe de la Inspección Médica que esta complicación es habitual en este tipo de técnica quirúrgica, por lo que no se debe concluir que la actuación del facultativo fuera incorrecta.

Sin embargo, ha quedado demostrado que el paciente no fue informado de la existencia de este riesgo, ya que solamente se le hizo firmar un formulario genérico en el que daba autorización para ser intervenido pero en el que no se le informaba de los riesgos de esta intervención concretamente, y tampoco consta que el paciente fuera informado por otras vías.

Actualmente, el paciente sufre una parálisis de la pierna que le impide realizar actividades comunes de la vida diaria, así como le obliga a utilizar un bastón para trasladarse, por lo que teniendo en cuenta todos los daños y perjuicios ocasionados, la Sala ha condenado al Hospital a pagarle una indemnización de 72.000 euros.