La compañía aseguradora de la embarazada indemniza con 300.000 euros al niño por lesiones cerebrales durante el parto

La Audiencia de Madrid ha condenado a la compañía Mapfre Caja Salud a abonar 300.000 euros a los padres de un niño que sufrió lesiones cerebrales en el parto después de que la madre ingresara en un hospital privado de Sevilla con evidentes síntomas de desprendimiento de placenta, a pesar de lo cual no se avisó al ginecólogo ni se le practicó una cesárea hasta dos doras y media después de entrar en el centro sanitario. La sentencia de la Audiencia revoca otra del Juzgado de Instrucción 1 de Majadahonda, que rechazó la posibilidad de que el padre, J. A. B. M., iniciara acciones legales en su nombre y en el de su hijo. El niño, que tiene hoy 14 años y una discapacidad psíquica del 41% reconocida por la Junta en 2007, sufre retraso madurativo, retraso en el lenguaje y crisis epilépticas.

La compañía Mapfre, que aseguraba a la madre al ser funcionario, ya ha abonado los 300.000 euros a la familia y deberá pagarle otros 42.690 euros de intereses legales desde la presentación de la demanda, formulada en 2011 por la Asesoría Jurídica de AVINESA.

Los hechos se remontan al año 2000, cuando R. M. P. ingresó en el citado hospital embarazada de 9 meses y con «dolor abdominal intenso y constante con hemorragia moderada». Según documentos del hospital aportados por la acusación, la paciente entró en el hospital a las 21.00 horas, algo que negó el centro hospitalario, que calcula su entrada a las 23 horas.

Según el padre, la madre esperó en la habitación dos horas sin que nadie la atendiera y ello a pesar de que estaba sangrando y solicitó ser vista por el médico.«Nadie llamó a su ginecólogo ni el matrón del hospital la visitó hasta las 23:30 horas. En el control de enfermería nos dijeron que el matrón estaba cenando y que iría cuando terminara de comer», declaró a ABC J. A. B. M. El ginecólogo declaró que tardó 10 minutos en llegar desde que se le avisó y «dos segundos» después de ver la gráfica de monitores ordenó la cesárea de urgencia a las 00:30 horas.

La Audiencia de Madrid confirma que las lesiones del menor fueron provocadas por la hipoxia (falta de oxígeno) en el parto por un desprendimiento prematuro de la placenta. La Audiencia cree acreditada la actuación negligente del hospital por la demora en la atención de la madre, no así la del ginecólogo.

Fuente: abc.es