El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en su sentencia de 6 de julio de 2010, ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, condenando a la Administración al pago de una indemnización a un paciente que sufrió una hemorragia y un desprendimiento de retina durante una intervención de cataratas.

El paciente, de 73 años de edad, acudió al Hospital Gregorio Marañón el 25 de octubre de 2004, con cataratas hipermaduras en ambos ojos y agudeza visual en ojo derecho de cuenta dedos a dos metros.

El día 1 de diciembre del mismo año fue remitido al citado Hospital por cataratas en ambos ojos con disminución de agudeza visual desde hacía un año. El afectado padecía la enfermedad de von Willebrand.

En la misma fecha, firmó el consentimiento informado de la cirugía de cataratas.

Con fecha 5 de mayo de 2005, el Centro de Coagulopatías, Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario La Paz indicó: “el paciente está diagnosticado de Enfermedad de von Willebrand tipo I. Se trata de una coagulopatía congénita hereditaria por deficiencia del factor von Willebrand. Clínicamente, se manifiesta por la aparición de episodios hemorrágicos espontáneos o por traumatismos. Para su tratamiento requiere terapia sustitutiva con concentrados de factor VIII, que contengan factor von Willebrand: como este paciente va a ser intervenido de cataratas previamente a la intervención habrá que administrarle factor, por lo que tenemos que saber el día y la hora en que se realiza la intervención. Posteriormente le seguiremos inyectando factor durante unos días.”

El día 24 de mayo de 2005, en Enfermería del Hospital Gregorio Marañón consta anotado que el paciente ingresó con una medicación especial que tenía que ponerse antes de la intervención.

El día 25 de mayo de 2005, en Enfermería de dicho Hospital consta anotado que se le hace coagulación a primera hora, pero a última hora se decide no transfundir el Factor VIII (el anestesista habla con el enfermo antes de la cirugía).

Ese mismo día 25 de mayo de 2005, se realiza la cirugía de cataratas del ojo derecho. Mientras se hace el lavado, aparece una hemorragia tipo expulsiva con hematoma coroideo y desprendimiento de retina. Tras regresar a planta desde el quirófano, se le transfundieron cuatro viales de factor VIII de la coagulación. Al día siguiente, 26 de mayo de 2005, se le volvieron a transfundir tales viales y se le dió el alta.

El ojo derecho del paciente, tras sucesivas revisiones posteriores, padece desprendimiento de retina y, como agudeza visual, percibe luz.

Para la solución del presente caso, la Sala ha adoptado las conclusiones del informe de la Inspección Médica, manifestando que la administración previa a la operación de factor VIII era necesaria por haberlo prescrito así, de forma expresa y por escrito, el servicio especializado del Hospital La Paz en el que el paciente era seguido por su problema de coagulación.

Por ello, el Tribunal ha considerado acreditado que si se hubiera administrado al paciente el citado preparado específico de factor VIII, el riesgo de hemorragia hubiera disminuido y, por tanto, se podría haber evitado la misma y la consiguiente pérdida de visión del ojo derecho que dicha complicación ocasionó al paciente.

Por tanto, la Sala concluye que, en la operación de cataratas de la cual ha sido objeto el paciente en su ojo derecho, se ha producido una infracción de la “lex artis” (la omisión de la administración del factor VIII antes de la operación) con relación causal directa en el daño por el que se reclama (pérdida de visión del ojo derecho), debiendo, por tanto, prosperar la acción ejercitada en la demanda.

De esta manera, el hospital deberá pagar una indemnización de 25.000 euros al paciente por la pérdida de visión en su ojo derecho.