La Audiencia Provincial de Palma de Mallorca ha aceptado el recurso de apelación contra los Servicios de Urgencias de la Unidad de Traumatología de la Policlínica Miramar, por las secuelas producidas a un paciente al no realizar las pruebas suficientes antes de suturar una herida que tenía en la palma de la mano.

Los hechos ocurrieron de la siguiente manera:

El día 19 de agosto de 1997, el paciente se hizo un corte profundo en la palma de la mano izquierda tras cortarse con un vaso de cristal. Inmediatamente acudió al Servicio de Urgencias de la Policlínica Miramar.

Él médico que le atendió, procedió a suturar la herida, sin antes comprobar si el corte había afectado a los tendones.

Al cabo de dos o tres días de que se le retirasen los puntos de sutura, acudió nuevamente a la Policlínica siendo atendido por otro doctor, quién prescribió una prueba de resonancia magnética nuclear, mediante la cual, se demostró que los tendones estaban cortados.

Se le practicó una intervención quirúrgica para suturar los tendones. No tuvo un resultado satisfactorio, quedando la capacidad flexora del dedo índice muy disminuida, al parecer por fibrosis.

El paciente es camarero, trabajaba en un restaurante, y al acabar el contrato, éste no le fue renovado debido a su incapacidad.

La resolución es la siguiente:

La Audiencia Provincial de Palma de Mallorca condena a los Servicios de Urgencias de la Unidad de Traumatología de la Policlínica Miramar, a indemnizar al paciente por las lesiones ocasionadas.