El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por el fallecimiento de un paciente al que se le provocó una perforación del duodeno al practicarle una nefrectomía.

El paciente fue diagnosticado de hidronefrosis renal derecha mediante una revisión rutinaria en su centro de trabajo. Habiéndose demostrado que la función del riñón afectado había quedado anulada se decidió la práctica de una nefrectomía mediante laparoscopia, lo cual se llevó a cabo el 1 de diciembre de 1999 en el Hospital Gregorio Marañón. Al día siguiente de la intervención, el paciente presentó cuadro de peritonismo con distensión abdominal e íleo. Se realizó un TAC que mostró gran cantidad de líquido peritoneal y retroperitoneal en fosa renal derecha así como gas en fosa renal derecha. Ante estos resultados se decidió la exploración quirúrgica abdominal, siendo operado sobre las 1’30 horas del día 3 de diciembre advirtiendo la presencia de perforación duodenal que es reparada, trasladándose al paciente a la UVI. Durante todo el día 3, el paciente presenta una situación hemodinámica inestable, con hipotensión, taquicardia, fiebre, oligoanuria, acidosis metabólica y respiratoria, sin respuesta al tratamiento farmacológico intensivo. Finalmente el afectado fallece a las 13’25 horas del día 4 de diciembre.

Para la estimación del recurso la Sala se ha basado en el informe del perito presentado por la parte actora, en el cual se demuestra que hubo retraso en el diagnóstico de la perforación, por la conducta expectante de los facultativos ante un caso evidente de peritonitis. Por esta misma razón, el Tribunal ha considerado esta conducta de mala praxis, ya que se perdió oportunidad en el tratamiento de la afectación del paciente.

Asimismo, el Tribunal ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de 160.000 euros a la esposa y a los hijos del fallecido.