La Audiencia Nacional ha aceptado el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Asesoría Jurídica de AVINESA, contra el Ministerio de Sanidad y Consumo por la muerte de una paciente.

Los hechos ocurrieron de la siguiente manera:

La paciente acudió al Servicio de Urgencias del Hospital Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina el día 16 de agosto de 2000 por estado confusional, trastorno de la marcha y descontrol ocasional de esfínteres. Tras realizar varias exploraciones incluido un TAC craneal, se descubre un tumor intracraneal y probable edema cerebral.

El día 17 de agosto de 2000 es trasladada al Servicio de Neurocirugía del Hospital Virgen de la Salud de Toledo por carecer de medios en el Hospital de Talavera.

Ese mismo día por la tarde fue operada del tumor. Se introdujo un catéter en la cavidad peritoneal y se perforó accidentalmente el colon, siendo reparado en la misma intervención. Se pautó tratamiento antibiótico. La evolución postoperatoria fue buena los siguientes días, no apreciándose signos de complicaciones, por lo que el día 22 de agosto de 2000 decidieron suspender el tratamiento antibiótico mantenido desde la intervención, proponiéndose el alta para el día siguiente.

El 23 de agosto de 2000 la paciente presentaba una temperatura de 38º C y se observaba abundante líquido de aspecto seroso en el drenaje de la herida abdominal.

El 24 de agosto de 2000 con sospecha de infección en la herida quirúrgica, se trasladó a la paciente a quirófano para revisión de la misma bajo anestesia general, comprobando que el catéter peritoneal había sido expulsado al espacio subcutáneo, acumulándose en este nivel el líquido de la derivación. Durante la intervención se recolocó el catéter en la cavidad peritoneal y fijado con hilo de sutura. Se pautó tratamiento con antibiótico.

En los siguientes días, la paciente evolucionó sin incidencias hasta el día 27 de agosto de 2000, cuando comenzó un deterioro evidente. Fue evaluada por diversos especialistas, pautándola un tratamiento de acuerdo a los signos y síntomas que presentaba. El 24 de agosto de 2000 mostraba un deterioro importante de su estado físico con síntomas respiratorios. Sospecharon de infección de la válvula peritoneal y fue trasladada a quirófano para retirarla y colocar un drenaje ventricular externo. Mantuvieron terapia antibiótica.

Continuó evolucionando desfavorablemente entrando en estado de coma con signos de complicaciones respiratorias. El día 31 de agosto de 2000 la trasladaron a la UCI por insuficiencia respiratoria aguda y meningitis. A pesar de la vigilancia y el tratamiento administrado, la paciente falleció el 3 de Septiembre de 2000 señalándose como causa una herniación cerebral por tumor cerebral.

Si se analiza el informe clínico, se puede apreciar que la paciente presentaba un tumor benigno que por sí mismo no causaba la muerte, pero sí producía una hidrocefalia que debía resolverse con una derivación que hiciese disminuir la presión intracraneal, lo que mejoraría su calidad de vida y permitiría dar continuidad a la misma en un periodo indeterminado de tiempo.

En el acto quirúrgico de la implantación del catéter, se produjo una perforación de colon, que según consta en la historia clínica no fue tenida en cuenta como un posible factor de riesgo añadido en el manejo quirúrgico y postquirúrgico de la paciente.

La profilaxis quirúrgica que recibió la paciente no cubrió la contaminación del sitio quirúrgico por flora microbiana procedente del colon, ya que se utilizaron los antibióticos prescritos para profilaxis neurocirugía.

La profilaxis antibiótica no se hizo de acuerdo al protocolo vigente en el Hospital ya que se prolongó más allá de las dosis establecidas, lo que se considera como un aumento del riesgo de infección por microorganismos resistentes en todos los protocolos nacionales e internacionales.

La paciente presentó a las 24-48 horas signos y síntomas de probable infección abdominal relacionada con el sitio quirúrgico que se confirma precozmente en las hojas de enfermería donde se constata que la herida supuraba.

Pese a la mala evolución de la paciente, en ningún momento se cambiaron los antibióticos que tenía instaurados desde el comienzo y que demostraron su ineficacia, no solicitando consejo a médicos especialistas en infecciones hasta que fue demasiado tarde.

Dada la evolución del estado de salud de la paciente y según los datos obrantes en la historia clínica, la causa más probable del fallecimiento fue un shock séptico que se produjo por la infección.

La Resolución es la siguiente:

La Audiencia Nacional condena al Ministerio de Sanidad y Consumo a indemnizar a la familia de la paciente por los daños y perjuicios ocasionados.