El Juzgado de Primera Instancia número 5 de Alicante ha condenado a un cirujano a reparar las secuelas provocadas por la intervención de aumento de mamas que realizó a una paciente.

La demandante acudió al “Instituto de Cirugía” dirigido por el cirujano condenado con el fin de mejorar su estética con un aumento de mamas sin que presentara problema alguno de salud, teniendo a esa fecha 45 años.

El 16 de julio de 2003 fue intervenida por el citado doctor abonando la cantidad de 4.500 euros, consistiendo la operación en “mamoplastia de aumento con técnica incisión axilar y colocación retropectoral de prótesis de 360 c.c.”.

Tras la operación tuvo dolores y molestias no guardando los resultados obtenidos relación con los prometidos intentando durante meses que el cirujano que la intervino la recibiese en su consulta. Finalmente, acudió a la consulta de otros dos especialistas en cirugía estética quienes observaron en la exploración “una desinserción medial del músculo pectoral mayor izquierdo que se acentúa en contracción dinámica y que provoca la aparición de una sinmastia ocasionando que la prótesis izquierda se junte con la derecha produciendo una dolorosa tensión de la piel del canal central del pecho consecuencia de la sección sufrida”. Lo que quedó acreditado en esta exploración es que el cirujano seccionó excesivamente las mamas para implantar las prótesis lo que provocó que fueran descendiendo progresivamente lo que acentuó el efecto antiestético y las secuelas físicas y psíquicas de la paciente. Por estos motivos, se necesitó nuevo tratamiento quirúrgico para la reparación del problema.

La Sala ha considerado en primer lugar, que ha habido una infracción de la obligación de resultados que conlleva la cirugía satisfactiva, con la cual lo que se busca es una mejora de la imagen o un fin puramente estético, ya que no se obtuvieron los resultados prometidos a la paciente cuando se firmó el contrato.

Por otro lado, la Sala ha concluido en que hubo una infracción de la lex artis, ya que la paciente sufría “mamas atróficas y ptósicas, caídas en un 30%”, teniéndose que realizar para este diagnóstico una mastopexia, que consiste en la elevación o recolocación de las mamas descendidas, y que puede ir asociada o no a un aumento mamario, sin embargo, el ahora condenado implantó prótesis mamarias de 360 c.c. por vía axilar sin efectuar previamente mastopexia. Además, los cirujanos intervinientes en el proceso han acreditado que colocar prótesis mamarias por vía axilar está totalmente contraindicado para los casos de mama caída.

Por estos motivos, la Sala ha condenado al cirujano a la devolución de la cantidad pagada por la intervención enjuiciada, así como hacerse cargo del pago de las intervenciones necesarias para reparar las secuelas, más otra cantidad por los daños morales ocasionados.