El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 3 de Sevilla ha estimado la demanda interpuesta por la Asesoría Jurídica de AVINESA, por la que se reclamaba el pago de una indemnización a un paciente al que se le provocó una grave infección al colocarle un marcapasos infectado por una bacteria.

El paciente se sometió una intervención quirúrgica en el Hospital San Agustín, de Linares para cambiar el marcapasos que tenía colocado desde hacía unos años porque se le había agotado la batería. Sin embargo, posteriormente a la intervención sufrió una grave infección, teniendo que ser intervenido para limpiar la zona afectada, para ello se recomendó la utilización de la técnica de laserterapia, para lo cual se le remitía a la medicina privada en otros países, puesto que dicha técnica no había sido implantada en nuestro país por aquélla época. El paciente decidió trasladarse a EE.UU. donde se detectó una obstrucción de la anterior descendente anterior izquierda, para lo cual se implantó un stent.

Ha quedado demostrado que la infección fue provocada por la bacteria Klebsiella Pseudomoniae, que se encontraba alojada en los electrodos del segundo marcapasos que se le implantó al paciente. Dicho acontencimiento era evitable y previsible, por lo que se ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de 30.000 euros al paciente afectado.