El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en nombre de la familia de un paciente que falleció a causa de un error en el diagnóstico.

Los hechos tuvieron lugar en el Hospital General Universitario de Valencia entre los días 12 y 16 de mayo de 2001, con el desenlace final del fallecimiento del afectado.

El paciente acudió a los servicios de urgencias en un primer momento por sufrir un dolor fuerte, siendo tratado como debido a una intoxicación etílica.

Sin embargo, ante la persistencia del dolor, el afectado recurrió de nuevo a los servicios de urgencias, donde se diagnosticó que el paciente padecía gastritis aguda.

Finalmente, el 16 de mayo del año 2001 y sin dejar de sufrir el dolor que le había obligado a recurrir a los servicios de urgencias en dos ocasiones anteriores, el paciente falleció a causa de un infarto de miocardio.

Durante el procedimiento, quedaron acreditados los hechos de la demanda, manifestando el Tribunal que “en los días en que se producen los hechos existió un doble error de diagnóstico, los días 12 y 13 de mayo de 2001, al ser atendido el afectado por los servicios de urgencias, lo que motivó que el adecuado tratamiento de la dolencia que verdaderamente padecía, infarto agudo de miocardio, lo fuera con retraso suficiente como para tener una indudable trascendencia en el resultado final, por lo que existió un incumplimiento por parte de la Administración autonómica de su obligación de asistencia en los servicios de urgencia a su cargo, lo que motivó el agotamiento de las posibilidades de tratamiento, mejoría o supervivencia del paciente”.

Por todo ello, la Administración ha sido condenada al pago de una indemnización de 60.000 euros a la viuda y al hijo del paciente fallecido.