El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha estimado el recurso presentado por la Asesoría Jurídica de AVINESA, en nombre de una paciente que fue infectada con el VHC durante una transfusión para tratar la leucemia que padecía.

La paciente acudió al Hospital de la Zarzuela el 28 de septiembre de 2001 aquejada de dolor facial intenso bilateral, pérdida de peso, hematomas en miembros superiores e inferiores, paresia, sudoración nocturna, etc. Tras realizar las correspondientes pruebas diagnósticas, se detectó que la paciente padecía “Leucemia mieloblástica aguda”.

Se realizaron transfusiones que provenían del Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid.

Ese mismo día 28, la paciente fue derivada a la Clínica “Cemtro” de Madrid, donde permaneció hasta el día siguiente, 29 de septiembre de 2001. Durante su estancia en el centro se le administraron ocho unidades de plaquetas.

El 29 de septiembre fue trasladada a la Clínica Ruber de Madrid, donde se inició el tratamiento para la Leucemia, incluyendo la terapia la administración de transfusiones, unas procedentes del Banco de Sangre de la Cruz Roja y otras procedentes del Banco de Sangre de la CAM.

El 5 de febrero de 2002 se realizó un análisis en el que dio positivo de VHC.

Durante el análisis del caso no ha quedado acreditado que la sangre procedente del Banco de Sangre de la CAM no estuviera contaminada con el VHC, pero además, en el informe aportado por el Banco de Sangre de la Cruz Roja hay algunas donaciones de las que no constan datos, por lo que no ha sido posible demostrar que la sangre utilizada en el tratamiento de la paciente no estuviera contaminada.

Por esta razón, la Sala ha condenado a la Administración Sanitaria al pago de una indemnización de 72.000 euros a la paciente afectada.